Alma E. Muñoz
Ciudad de México. Alejandra Barrales, presidenta nacional del PRD, lamentó la “intromisión abierta y franca de Pablo Escudero (presidente de la mesa directiva del Senado) en torno a la remoción de Miguel Barbosa como coordinador de la fracción del partido en la Cámara alta”.
En un comunicado, resaltó que la mesa directiva del Senado es “un órgano que toma decisiones colegiadas, por eso lo invito (a Escudero) a que no emita una opinión, a que no señale que el coordinador del PRD sigue siendo el senador Barbosa, porque es una posición personal”.
Para el PRD, subrayó, “Dolores Padierna es la coordinadora parlamentaria. Así lo reconocen el CEN (Comité Ejecutivo Nacional), los líderes y militantes del partido”.
Demandó al legislador del PVEM respetar las decisiones del instituto del sol azteca. “El presidente de la mesa directiva sólo se tiene que dar por enterado de lo que decida el PRD”, sostuvo.
“No permitiremos, bajo ninguna circunstancia, se vulnere o secuestre la autonomía del PRD y su grupo parlamentario”, afirmó la perredista.
Recordó que el Tribunal Electoral tiene en su poder la impugnación de Barbosa a la decisión adoptada “y no ha suspendido la decisión del CEN del PRD”.
Barrales también rechazó que 15 senadores del grupo apoyaran que Barbosa se quede al frente de la bancada. El respaldo expresado en un documento, sostuvo, “viene de senadores que sin militar ya en el PRD siguen gozando de las prerrogativas, dinero que se les otorga, además de beneficios por ser parte de un grupo parlamentario de un partido al que ya renunciaron”.
Y resaltó que conforme a la ley orgánica del Congreso, un grupo parlamentario se conforma por senadores con la misma afiliación política.
Además, los grupos parlamentarios cuentan con autonomía para decidir su organización interna. “Para el caso del PRD se cuenta con estatutos que norman su vida interna”, dijo la presidenta del partido.
Por otro lado, en un encuentro con mujeres de Xochimilco, Barrales cuestionó que a las mujeres “se les sigan regateando sus derechos y espacios políticos”.
Citó como ejemplo que “si un hombre hubiera firmado la definición de poner a otro hombre al frente del grupo parlamentario (del Senado) seguro que hoy no nos estarían regateando ese derecho, que ya es un derecho ganado, pero por el cual tenemos que volver a pelear”.





