El amor es uno de los grandes temas universales que el cine ha explorado de diferentes formas y contextos. Se cuentan historias donde el enamoramiento es la fuerza motriz que hace que las cosas se transformen, siempre a la búsqueda de un final feliz; también desde la comedia se da cuenta de los avatares que enfrentan las personas para poder estar juntos.
De igual forma, desde el drama se puede acercar al tema del amor, en donde el sacrificio, la pérdida o el engaño son algunos elementos determinantes para generar la tensión. El amor es un manantial inagotable de historias que nunca pasarán de moda.
A propósito de la celebración del Día del Amor y la Amistad, FilminLatino propone una revisión a algunos títulos de la cinematografía mexicana donde el amor y la infidelidad son los detonadores de grandes relatos, algunos cobijados por el melodrama o por un humor desbordante, los cuales forman parte del catálogo de esta plataforma de cine del mundo.
Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón (México-Alemania, 2015)
Miguel y Johnny son amigos y amantes, se conocen desde la infancia y pasan el tiempo patinando con sus amigos en las calles de la Ciudad de México. Venden su propia sangre y consiguen donadores para el mercado negro.

Luz silenciosa, de Carlos Reygadas (Alemania, Francia, México, Países Bajos, 2007)
La comunidad de los menonitas, establecida en el norte de México, tiene un sistema de educación propio y un peculiar régimen de libertades civiles. Viven en comunidades agrícolas sin ningún tipo de energía eléctrica y son reticentes al uso de los medios de comunicación, pero sí aceptan la medicina.
En un mundo cerrado, con valores tan arraigados, un padre de familia como Johan se ha enamorado de otra mujer, comenzando una historia de amor ilícita, que contradice la ley de Dios y la del hombre.

Arráncame la vida, de Roberto Sneider (México, 2008)
La película narra la historia de Catalina Guzmán de Ascencio, quien lucha contra la opresión de su esposo, el general Andrés Ascencio, en el México de los años 1930. Desde el inicio de su relación el carácter hosco e impositivo del general Ascencio choca con la rebeldía y frescura de Catalina. Después de muchos años de vivir así, Catalina tiene una aventura con un joven idealista, un director de orquesta que lucha por derrocar a los gobiernos caciquiles de México, cosa que le acarreará la muerte a manos de sus enemigos.

Las razones del corazón, de Arturo Ripstein (México, 2011)
Emilia, una ama de casa agobiada por la medianía de su vida, su marido fracasado y su maternidad agobiante y mal llevada. Siente que se le derrama el vaso de la vida. El mismo día que la abandona el amante distante, la tarjeta de crédito con la que ha jugado al gato y al ratón por meses la embarga. Ante su departamento vacío y desolado decide tomar aquella decisión tan largamente acariciada: el suicidio. Curiosamente su muerte acerca al marido cornudo y al amante esquivo.

La habitación azul, de Walter Doehner (México, 2002)
Toño y su esposa Ana deciden regresar al pueblo de los padres de él. Cuando Toño vuelve a su antiguo hogar se encuentra con Andrea, una vieja amiga del colegio, y juntos desencadenan los deseos que ambos habían reprimido al ser adolescentes. En el pueblo, su relación alimenta toda clase de rumores.

El segundo aire, de Fernando Sariñana (México, 2001)
Julia se casó con Moisés cuando eran jóvenes e idealistas. Con el tiempo se han olvidado todo lo que los hizo querer estar juntos. Moisés sólo se preocupa por tener éxito en su compañía y Julia da clases en la universidad. Mientras Moisés busca ganar un proyecto de desarrollo, Julia descubre que uno de sus alumnos se ha enamorado de ella. Muy contra su voluntad, Julia se deja llevar y para tapar su desliz, comienza una serie de cómicas confusiones que la lleva a descubrir que el amor por su marido es aún más grande que el tedio que los había separado.






