Y no es la primera vez
Operación deslinde
Sin darse cuenta de que estaba siendo grabado, el diputado panista Enrique Flores Flores confirmó que en el Congreso del Estado existe una banda de delincuentes trajeados que se dedican a dejar en blanco las observaciones a las cuentas públicas de los municipios que detecta la Auditoría Superior del Estado a cambio, porque nada es gratis, de varios millones de pesos.
El video fue difundido por el periódico Pulso y en él Flores Flores explica cómo funciona la red de corrupción: “Estos putos, dígase (Óscar) Bautista, (José) Lupe Torres, Manuel Barrera están haciendo los business en la Auditoría”, ya que el primero controla a los legisladores priístas, el segundo es presidente de la Comisión de Vigilancia y el tercero tiene a su hermano trabajando dentro de la Auditoría Superior del Estado y entre ambos manejan a los auditores.
A la persona que grabó el video, el diputado panista le asegura que él no le va a pedir dinero, pero, para dejar sus cuentas “limpias” sus compañeros del Partido Verde, PRI y PRD sí le solicitarán cuando menos el 10 por ciento del total de observaciones que le hubiera realizado la ASE. Sin ruborizarse por promover abiertamente la corrupción desde el Poder Legislativo, se escucha a Enrique Flores Flores decir: “Si jalas yo ahorita doy la notificación para que todo este cagadero quede limpio”.
“Te doy mi palabra que yo no voy a agarrar ni un peso, porque sería una mamada de mi parte hacerte eso después de todo lo que me has ayudado”, le expresó Flores al también panista y presidente municipal de Ébano, Crispín Ordaz Trujillo, quien horas más tarde se supo que fue el que lo puso en evidencia y, además, presentó una denuncia penal en contra del diputado por extorsión, amenazas, cohecho y ejercicio indebido de las funciones públicas.
Crispín Ordaz ha sido dos veces alcalde de Ébano. Sobre él pesan diversas acusaciones por un presunto desvío de más de 364 millones de pesos en el periodo 2007-2009; incluso, en 2012, derivado de una orden de aprehensión, se le detuvo por delitos de ejercicio indebido de la función pública y asociación delictuosa en su modalidad de pandillerismo. Estos hechos fueron utilizados por Enrique Flores Flores para tratar de salir bien librado acusando a Crispín Ordaz de ser el que ofreció dinero, a pesar de que en los videos eso no se escucha.
Viéndose sumido en un profundo agujero de corrupción, Enrique Flores Flores intentó llevarse consigo a Crispín Ordaz y organizó una conferencia de prensa en la que reveló que en Ébano se detectaron observaciones por renta de vehículos y depósitos bancarios efectuados a las cuentas personales de su presidente municipal.
Flores Flores evadió los cuestionamientos de los reporteros a los que él mismo había convocado y se retiró apresuradamente en cuanto comenzaron a realizarle preguntas que hubieran terminado por hundirlo más en su propia podredumbre.
En un intento desesperado por parecer que no forman parte de la lavandería legislativa, los diputados José Guadalupe Torres Sánchez y Manuel Barrera Guillén ataviados con camisas blancas corrieron a la Procuraduría General de Justicia del Estado para denunciar a Flores Flores y pedir que se esclarezcan lo ocurrido pues aseguraron que ni amigos son del panista y, mucho menos, han participado en actos indebidos con él.
No es la primera vez que se les acusa a esos actores políticos de manipular los dictámenes de las cuentas públicas. El año pasado, La Jornada San Luis documentó cómo fue que los entonces autodenominados “Broncos”: José Luis Romero Calzada, José Guadalupe Torres y Manuel Barrera Guillén presionaron al auditor para que fueran retiradas las observaciones que incluían parte de las compras de medicamentos hechos a la misteriosa proveedora de nombre Sandra Sánchez Ruiz. Gracias a ellos, las observaciones hechas al ayuntamiento de San Luis Potosí pasaron de 171 millones 689 mil 215 pesos a 137 millones 747 mil 720 pesos.
Además, debe recordarse que, como presidente de la Comisión de Vigilancia, el perredista José Guadalupe Torres Sánchez impuso como candidata a la Contraloría Interna de la ASE a su amiga Rosa María Ruiz Medellín, hechos que confirmarían lo aseverado por Flores Flores en relación al control que tienen ciertos diputados dentro de la auditoría.
Mención aparte merece la actuación del dirigente estatal del PRD quien se dedicó a defender a su diputado y aprovechó para lanzarse en contra del PAN en general. “Estamos ante una práctica recurrente de los panistas, a quienes una y otra vez se les ha señalado por pedir moches a los presidentes municipales”, comentó el líder perredista; no obstante, omitió mencionar que a su diputado se le acusó de ser operador a favor de Panavi junto con el resto de legisladores que ahora están acusados de operar la red de corrupción dentro del Congreso. La actitud del PRD contrasta con la adoptada por el PAN y el PRI. Ambos institutos políticos solicitaron que se investigue a sus diputados.
La operación deslinde será positiva: entre más cómplices le den la espalda a Enrique Flores para tratar de salvar su propio pellejo, se incrementarán las posibilidades de que el panista realice un acto de contrición y dé a conocer quiénes son los titiriteros que mueven a sus corrompidas marionetas.
Mientras todos se dedican a negar las acusaciones y desconocer a Enrique Flores el encabronamiento y la desconfianza de la ciudadanía en sus representantes e instituciones crece. El hedor ha obligado a los involucrados a denunciarse mutuamente como un recurso para negociar los siguientes movimientos y, quizá, pactar el silencio que beneficie a todos los mencionados. Sin la participación activa de los ciudadanos, la impunidad está garantizada.
(Redacción: Jaime Nava)





