Juan Pablo Duch
La Rada, el Legislativo unicameral de Ucrania, ratificó este miércoles los nombramientos de Yevhenii Khmara como ministro de Defensa y de Andrii Sybiha como canciller, a propuesta del presidente Volodymir Zelensky.
Khmara, con una larga carrera en el servicio de seguridad y que un día antes tuvo que pasar a retiro con rango de general para cumplir el requisito constitucional de que el ministro de Defensa no puede ser militar en activo, obtuvo el respaldo de 312 diputados y Sybiha, que repite al frente de la diplomacia ucrania, de 266.
Un mes después de la crisis de gobierno que estalló por el conflicto entre el comandante en jefe del ejército, Oleksander Syrskiy, y el ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, que terminó con el cese de ambos, la imagen de Zelensky salió reforzada al no ceder ante las protestas de quienes, durante estos treinta días, aunque cada vez con menos participantes, exigían que el joven político de 35 años fuese reinstalado en el cargo.
Al mismo tiempo, a futuro —cuando haya condiciones para celebrar elecciones presidenciales—, Zelensky tendrá en Fedorov un fuerte rival, toda vez que éste al renunciar a seguir formando parte de su equipo, de hecho, tiene desde ahora la mirada puesta en las urnas.
Fedorov, cuando se dio cuenta que no podría volver a dirigir la dependencia castrense, se distanció aún más de Zelensky y la víspera, en una declaración de 9 minutos en la plataforma YouTube, exigió celebrar elecciones presidenciales en tiempos de guerra, posibilidad que prohíbe llevar a cabo la ley marcial mientras esté vigente (se instauró en febrero de 2022 y la Rada, el mes anterior, la extendió hasta el 31 de octubre siguiente).
Reconoció que hay que superar tres grandes dificultades para convocar a las urnas: cómo organizar la votación de los militares en los campos de batalla; de qué manera garantizar la seguridad de la gente en las zonas de combate y durante los bombardeos rusos; y qué hacer con los cerca de 10 millones de personas que se vieron obligadas a abandonar sus casas, entre desplazados a otras partes de Ucrania y exiliados en otros países.
“Pero decir que no es fácil resolverlo tampoco significa que sea imposible. Necesitamos encontrar un mecanismo legal, seguro y realista que permita a Ucrania restablecer un proceso democrático pleno. Rusia no puede tomar como rehén a nuestra democracia”, afirma Fedorov en su mensaje grabado.
El popular político también arremetió contra la corrupción en el entorno de Zelensky, justo en el momento en que la NABU (Agencia Nacional Anticorrupción) y la SAPO (Fiscalía Anticorrupción) comenzaron otra operación que implica, entre otros personajes de la política ucrania, a Iryna Mudra, Subjefa de la Oficina de la Presidencia, destituida de inmediato por el mandatario cuando trascendió que se estaba llevando a efecto el cateo de sus propiedades.
“Un país que libra una guerra por su existencia no pueden funcionar así: en tiempos de guerra el dinero robado equivale a un dron que no se compra, munición que no llega al frente, un sistema electrónico que no se instala, una ambulancia que no rescata a un herido, en una palabra, (la corrupción) reduce nuestra capacidad de sobrevivir y ganar”, enfatizó Fedorov.
Martes de sorpresas
Los habitantes de Moscú vivieron ayer martes un día lleno de sorpresas. Se despertaron con las noticias de su alcalde, Serguei Sobianin, que anunció que durante la madrugada la defensa antiaérea pudo derribar cerca de 700 drones que se dirigían a la capital rusa, pero no especificó cuántos lograron alcanzar su objetivo. En las 24 horas recientes Ucrania lanzó casi mil 700 drones en la parte europea de Rusia.
Lo primero que saltó a la vista fue la cancelación de vuelos y el retraso de varias horas en la totalidad de salidas y llegadas en los cuatro aeropuertos de Moscú. Después, volvió a notarse la escasez de gasolina y diésel en las gasolineras de la capital, muchas de las cuales tuvieron que limitar la entrega del combustible a 40 litros por coche y otras, de plano cerraron.
Por la tarde, el acceso a Internet colapsó en casi toda la ciudad durante muchas horas, reanudándose el servicio de modo gradual después de medianoche y, en algunos sitios, ya en la mañana de este miércoles. Tres o cuatro distritos (equivalentes a las alcaldías de la Ciudad de México) también se quedaron sin luz.
Las autoridades no explicaron qué pasó. De modo extraoficial se comenta que hubo un fuerte incendio en un centro de datos que coordina el flujo de los diversos proveedores de Internet, lo cual además tuvo un impacto económico en bancos, centros comerciales, restaurantes, transportes.
El presidente Vladimir Putin, al referirse este miércoles en una reunión del Consejo de Estado a los ataques ucranios en la retaguardia de Rusia, admitió que están causando daño, pero dijo que ello no es grave.
“Por supuesto, estos ataques no tienen consecuencias graves, nunca las han tenido ni las tendrán. Pero, sin duda, nos perjudican, eso es evidente”, señaló.





