Por Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. Agrupaciones civiles alertaron que la reforma a la ley general para el control del tabaco, que protegería del humo de cigarrillo en todos los espacios cerrados del país, corre el riesgo de ser enviada a la “congeladora” legislativa.
En conferencia de prensa Erick Antonio Ochoa, director de Políticas Públicas de la Fundación InterAmericana del Corazón México (FIC); Juan Núñez Guadarrama, coordinador de la Alianza Nacional para el Control del Tabaco y Eduardo del Castillo, director de Códice, denunciaron que los diputados priístas de representación proporcional (Rosalina Mazari y Marco Antonio García Ayala) por un aparente “desacuerdo por tecnicismos” relativos a la definición de espacios cerrados, echaron ayer abajo el compromiso público establecido apenas el 11 de abril entre el diputado César Camacho Quiroz, presidente de la junta de coordinación política de la Cámara y coordinador parlamentario del PRI, Manuel Mondragón y Kalb, comisionado nacional contra las adicciones y el diputado Jesús Zambrano presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados.
Antonio Ochoa señaló que la polémica generada entre ambos legisladores hizo que se bajara la iniciativa de la discusión, lo cual, indicó, es “sospechoso” dada la gran capacidad de influencia que tiene la industria tabacalera.
Expusieron que México se ha rezagado en este tema pese a que fue el primer país en firmar el Convenio Marco de la (OMS) para el Control del Tabaco lo cual sucedió en 2003 y un año después ratificó dicho instrumento.
Apuntaron que a nivel global el tabaco mata al doble de personas que el alcohol y es 34 veces más letal que todas las drogas ilegales juntas.
La OMS estima que cada año fallecen alrededor de seis millones de personas por problemas relacionados al uso del tabaco.





