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Trípoli. Libia rechaza categóricamente que se instalen campamentos de refugiados en su territorio porque estas instalaciones van contra la ley del país, según dijo hoy el vicepresidente del consejo presidencial libio, Ahmed Maitik, tras reunirse en Trípoli con el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini.
Libia, no obstante, está dispuesta a cooperar con la Unión Europea en materia de migración irregular, dijo el político. “Apoyamos cualquier programa nacional libio que se base en la cooperación con la Unión Europea a través del Estado italiano”, señaló Maitik. “Libia ha sufrido mucho en este convulso asunto, tanto o más que Italia”, añadió.
En su primera visita a Libia, Salvini propuso que se establezcan centros para registrar inmigrantes en la frontera sur del país norteafricano, sumido en una guerra civil. De este modo se evitaría que “Trípoli se convierta en un embudo” para inmigrantes como Italia, dijo hoy Salvini en Twitter. El ministro, líder del partido xenófobo y ultraderechista Liga, hablo de Libia como “país amigo”. Asimismo aseguró que el objetivo de su visita es actuar contra la inmigración ilegal y apoyar al país en las áreas culturales, técnicas y económicas.
Desde Libia parten la mayor parte de barcos con inmigrantes rumbo a Europa. La guardia costera comunicó hoy que había interceptado en el mar a 167 personas. El domingo rescató a otro centenar.
“Libia no es un problema, sino una gran oportunidad”, dijo Salvini, quien elogió el “excelente trabajo de la guardia costera del país, así como las autoridades locales en el “rescate” de inmigrantes. Las organizaciones humanitarias sin embargo denuncian torturas, violaciones y esclavización de inmigrantes en Libia.
La visita a Trípoli de Salvini es la primera que realiza al extranjero como ministro del Interior y viceprimer ministro, cargos que asumió hace un mes. Una de sus principales banderas es una política dura contra los inmigrantes.





