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Washington. Un libro revelador escrito por el reportero que ayudó a hundir al presidente Richard Nixon -en el caso Watergate- agita a la Casa Blanca. En él se dice que algunos asesores y excolaboradores del presidente Donald Trump lo llaman: “Idiota” y “mentiroso” y que incluso se llevaron documentos de su escritorio para evitar que se retirara de un par de acuerdos comerciales, incluido el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El libro de Bob Woodward, periodista de The Washington Post, ha puesto al gobierno norteamericano en modo control de daños con anécdotas explosivas e inquietudes sobre el comandante en jefe. The Associated Press obtuvo el martes un ejemplar de “Fear: Trump in the White House” (Temor: Trump en la Casa Blanca), el análisis de los primeros 18 meses del mandatario en el poder.

Trump tuiteó que el libro era un “fraude, un engaño para el público”.

En entrevista con The Daily Caller, añadió: “Es sólo otro libro malo. Tiene muchos problemas de credibilidad”.

El presidente negó las acusaciones contenidas en el texto de que altos asesores quitaron documentos delicados de su escritorio para evitar que tomara decisiones impulsivas. “Nadie me quitó nada”, dijo.

Desde hace semanas se esperaba la publicación del libro de Woodward. Funcionarios y exfuncionarios de la Casa Blanca creen que casi todos sus colegas cooperaron con el reconocido periodista.

El gobierno, por medio de un comunicado de la secretaria de prensa Sarah Huckabee Sanders, calificó hoy la investigación como: “Nada más que historias fabricadas, muchas de exempleados disgustados, para hacer que el presidente quede mal”.

Según el libro, el jefe de despacho John Kelly, duda de las facultades mentales de Trump y, durante una reunión, declaró que “Estamos en Locolandia”. También dice que calificó a Trump de “idiota”, una acusación que el funcionario negó.

Además, narra cuando el secretario de Defensa Jim Mattis le explica a Trump que se mantiene a soldados estadunidenses en la península de Corea para monitorear las actividades de misiles de Corea del Norte: “Hacemos esto para evitar la tercera Guerra Mundial”, dijo el funcionario.

El libro afirma que Mattis le comentó a “asistentes cercanos que el presidente… tenía la comprensión de ‘un niño de quinto o sexto de primaria’”.

El secretario de Defensa también mencionó en un comunicado: “Las desdeñosas palabras sobre el presidente que se me atribuyen a mí en el libro de Woodward nunca fueron enunciadas por mí o en mi presencia”.

Woodward reportó que después de que el presidente de Siria Bashar Assad lanzó un ataque con armas químicas contra civiles en abril de 2017, Trump llamó a Mattis y le dijo que quería que sacaran al líder sirio, “¡Mátenlo! Entremos”. Mattis le aseguró al mandatario que lo haría, pero luego le dijo a un asistente que desistiría de la idea, escribió el periodista. En su lugar, consejeros de seguridad nacional desarrollaron opciones para el ataque aéreo que con el tiempo ordenó el presidente.

La embajadora de Estados Unidos ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, negó que el mandatario hubiera planeado asesinar a Assad. Le dijo a la prensa en la sede de Naciones Unidas que estaba al tanto de las conversaciones sobre los ataques sirios con armas químicas “y nunca escuché al presidente hablar de asesinar a Assad”. Dijo que la gente debería “tomar con pinzas” lo que se escribe en libros del presidente.

El reportero también aseguró que Gary Cohn, exdirector del Consejo Económico Nacional, alardeó haber quitado documentos del escritorio del presidente para evitar que Trump los promulgara, entre ellos intentos para retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

El libro afirma que Trump se burló del secretario de Justicia, Jeff Sessions, quien ha estado en la mira del presidente desde que se recusó de la investigación de Rusia. “Este tipo es un retrasado mental”, dijo el presidente de su ministro, según la publicación.

Trump no habló con Woodward hasta que se completó el borrador del libro. The Washington Post difundió un audio en el cual el presidente expresaba su sorpresa sobre el texto en una conversación con el reportero en agosto pasado, y su frustración por no haber tenido la oportunidad de contribuir. El periodista le dice al presidente que contactó a varios funcionarios para intentar entrevistarlo y fue rechazado.

“Nunca hablé con él”, le dijo Trump a The Daily Caller. “Quizás no recibí los mensajes de que había llamado. Probablemente hubiera hablado con él si me hubiera buscado, si hubiera logrado comunicarse”.

Otros libros sobre Trump

No es el único libro que ha abordado la dinámica al interior de la Casa Blanca de Donald Trump que se publica este año.

Michael Wolff presentó en enero Fuego y furia, que provocó una ruptura entre el presidente y Steve Bannon, su principal estratega y quien habló con Wolff de forma muy crítica del presidente y su familia. El texto llamó la atención por sus vívidas anécdotas, aunque tenía varias imprecisiones.

Hace unas semanas, la exasesora de la Casa Blanca, Omarosa Manigault Newman, publicó un relato sobre su tiempo en el Ala Oeste, incluyendo grabaciones de audio sobre su despido y una conversación con el presidente.

Los asesores de la Casa Blanca se coordinaron con otros funcionarios citados en el libro de Woodward para rebatir el contenido problemático, pero personas al interior de la Casa Blanca creen que las consecuencias podrían ser peores que las de Fuego y furia dada la fama periodística del periodista.

Aunque su lanzamiento está programado para el 11 de septiembre, Fear…era el martes el libro más vendido en Amazon.

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