Andrea Becerril y Fernando Camacho
Líderes partidistas y legisladores de oposición se manifestaron en contra del regreso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, advirtieron que es una provocación al gobierno de Estados Unidos, toda vez que ni siquiera la Fiscalía General de la República (FGR) lo ha exhonerado de las acusaciones de Estados Unidos de tener nexos con el narcotráfico.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero recalcó que su partido desconoce por completo al gobierno de Rocha Moya, por lo que “ningún acto” de su administración tendrá validez para el blanquiazul. Demandó que la presidenta Claudia Sheinbaum fije postura, porque de lo contrario significa que avala a un funcionario que la administración de Donal Trump acusa de cogobernar con el Cártel de Sinaloa.
Igualmente, el dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, advirtió, sin parar e adjetivos e insultos, que Rocha Moya regresa, “luego de esconderse 112 días , apostándole a que su caso se enfríe y sin aclarar una sola palabra sobre los graves señalamientos de Estados Unidos en su contra.
Por su parte, el dirigente de MC, Jorge Alvarez Maynez, dijo que causa “indignación y desesperación” ese hecho ya que “las autoridades le han fallado a las víctimas, a Sinaloa y a México . “Sin verdad y justicia sólo habrá impunidad”.
A su vez, la presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López Rabadán, consideró que el regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa es un hecho que “no se puede separar” de la puesta a disposición en el penal del Altiplano de un “testigo clave” en el caso del asesinato de Melesio Cuén.
“Es necesario esperar que no haya regresado por el fuero constitucional. evidentemente, a México no le hace bien la impunidad, así es que ojalá y su regreso no sea buscando fuero”, dijo la legisladora blanquiazul, quien recalcó que “no hay ningún documento público de la Fiscalía General de la República” que sustente la declaración de Rocha de que ya fue exonerado.
La senadora priísta por Sinaloa, Paloma Sánchez consideró que es una muestra más de la Impunidad que prevalece donde caben los narcopolíticos y se les protege, lo que agrava las tensiones en la negociación del T-MEC y ponen en riesgo la relación con el vecino y principal social comercial .
En el mismo sentido, su compañera de partido y de bancada, Claudia Anaya Mota advirtió que resulta una provocación al gobierno de Estados Unidos, porque sigue vigente su solicitud de detección con fines de extradición.
“Me parece de una total impertinencia esta reincorporación del gobernador de Sinaloa, cuando todavía está vigente la señalización por vínculos con delincuencia organizada y la solicitud de detención por parte del gobierno de Estados Unidos sobre Rocha Moya y otros ciudadanos sinaloenses, con fines de extradición.
Agregó que “resulta increíble que mientras en Estados Unidos avanzan en la integración de una carpeta solida con los que ya se entregaron voluntariamente y con otros implicados en las acusaciones de tener vínculos con el Cartel de Sinaloa, aquí se hacen de la vista gorda y “esperan que el incendio de mañana apague el de hoy”.
Insistió en las repercusiones en Washington. Ellos en Estados Unidos no separan, ellos juntan todo”. Advirtió que asuntos de seguridad, delincuencia organizada y cooperación bilateral pueden terminar vinculándose con otros temas de la relación México-Estados Unidos.





