Jorge Torres
El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera, señaló que se debe hacer un frente común para desarticular “estas mafias” que se han venido consolidando por el miedo y apatía de los ciudadanos, pues si bien no se han presentados hechos violentos tan fuertes como hace cuatro años, sí hay una escalada de violencia que se debe parar.
“Es como el fuego que empieza, hay que apagarlo inmediatamente, de otra manera se vuelve incontrolable”, dijo.
Indicó que es obvio que está pasando algo cuando alguien ha muerto violentamente, como se ha ocurrido en los últimos días con hechos violentos y un ataque a policías municipales. Consideró que estas situaciones violentas no se trata de maximizarlas ni minimizarlas, pero tampoco se tiene que vivir en una sociedad “del caos” o en una sociedad donde se oculten las cosas.
“Podemos sentarnos en un punto medio donde se reconozca la violencia y se reconozca también que se pueden reprimir estos brotes con la ayuda de los cuerpos policiacos, de los ciudadanos, y creando un frente común contra estos grupos delictivos que creen que tienen el derecho de hacer lo que quieran. El Estado está para hacerles ver que no pueden hacer lo que quieran”, añadió.
Destacó que por ahora no se está en los extremos de violencia pero siempre está el riesgo latente que “estos señores del delito” se crean con el derecho o la fuerza para controlar un estado, y aunque dijo desconocer si existen grupos delictivos que se estén disputando la plaza potosina, si esto es verdad el Estado debe quitarles la idea de que la plaza es suya.
“Nadie debe tener plazas aquí, y el que diga que la plaza es suya está loquito, entonces es competencia de las autoridades hacerle ver que está loquito, San Luis Potosi no es plaza de nadie, no tiene que ser plaza de nadie”, concluyó.





