Jaime Nava
Personal del área de comunicación social de la Dirección General de Seguridad Pública del ayuntamiento de la capital intentaron librar una infracción, por exceder el tiempo de parquímetro, por medio de una llamada telefónica.
Personal de la dirección de parquímetros inmovilizó una camioneta tipo pick up de doble cabina color blanco en la calle de Galeana en el centro histórico. La camioneta no contaba con placas de circulación ni presentaba logo alguno que la identificara como vehículo oficial; no obstante, la mujer que ocupaba el asiento del conductor aseguró que la camioneta pertenecía al ayuntamiento.
La mujer portaba un gafete del ayuntamiento de San Luis Potosí y era acompañada por un hombre que, al saberse infraccionado e inmovilizado, utilizó su celular para que un policía municipal hablara con la persona a la que él le había marcado con la intención de no pagar por haber excedido el tiempo pagado.
El policía tomó el celular y le explicó a la persona del otro lado de la línea que “el problema” era que ya se había hecho la multa. Segundos después de terminar la llamada el trabajador de la DGSPM le intentó dar dinero a un empleado de parquímetro para pagar la multa.
Aunque inicialmente rechazó tomar el dinero terminó por aceptarlo para ir a cambiar el billete por monedas para pagar la infracción en una de las máquinas de parquímetro mientras los dos empleados del área de comunicación social de la DGSPM permanecían cerca del vehículo.
Finalmente el empleado de la dirección de parquímetros regresó con un ticket por un monto de 75 pesos como pago de la multa y quitó la “araña” de la camioneta para que los empleados municipales pudieran hacer uso de la camioneta.
Se intentó entrevistar a las personas involucradas; sin embargo, dijeron “no autorizar” que el contenido de cualquier audio grabado fuera reproducido e incluso prohibieron que se les fotografiara o se publicaran imágenes que mostraran su rostro.





