En su edición 2152 el semanario Proceso publicó un reportaje sobre el enriquecimiento de los Gallardo consecuencia de su paso por la política en Soledad de Graciano Sánchez y San Luis Potosí. La publicación le atribuye al menos 30 propiedades con valor superior a los 100 millones de pesos.
La revisa menciona que “de riqueza inexplicable” Ricardo Gallardo Juárez y su hijo, Ricardo Gallardo Cardona, pasaron de una a 30 propiedades durante los 8 años que han ocupado puestos públicos en la zona metropolitana.
La publicación recordó que a Gallardo Cardona se le inició una investigación cuando compró un violín de cinco millones de pesos y, además, hizo notar que los Gallardo dejaron de comprar propiedades durante el tiempo que el ex alcalde soledense estuvo preso en el penal de Ocampo.
También se da cuenta de la contratación de Julio César Pérez Ramírez y Leobardo Aguilar Orihuela, ex funcionarios del penal de Ocampo, por el ayuntamiento de la capital a pesar de que a Aguilar Orihuela se le involucró en el escape de un reo cuando era subdirector jurídico del Reclusorio Oriente.
La revista expuso que las empresas Inversión Creativa de Desarrollos Inmobiliarios y Tangamanga Continental, investigadas en 2015 por el desvío de fondos del ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez a tráves de la clínica Wong, fueron utilizadas para comprar más propiedades.





