Sputnik
Los fuegos forestales en la provincia argentina de Chubut (sur), en la Patagonia, quemaron desde mediados de diciembre más de 21 mil hectáreas, una superficie equivalente a la ciudad de Buenos Aires, dijo este lunes a la Agencia Sputnik el coordinador de Bosques de Greenpeace (organización declarada indeseable por Rusia), Hernán Giardini.
“Los incendios en Chubut arrasaron más de 21 mil hectáreas de bosques, plantaciones, pastizales y viviendas, según estudios oficiales preliminares”, sostuvo Giardini.
Los principales incendios en la Patagonia se registran en la zona de Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén.
Todos esos focos se iniciaron de manera intencional el 2 de enero y hasta ahora consumieron 12 mil hectáreas.
Los peritajes constataron el uso de un acelerante para propagar el fuego, hecho que fue denunciado por las autoridades a la Justicia.
Otro de los incendios se ubica en el Parque Nacional Los Alerces, donde fueron calcinadas hasta ahora seis mil hectáreas.
Este fue el único foco no intencional ya que se originó a partir de un rayo que cayó en una zona de difícil acceso.
Aunque fueron controlados en un 90 por ciento, los focos ígneos también asolan el área de El Turbio, donde se carbonizaron tres mil hectáreas.
Ecocidio
Tanto Greenpeace como el presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut, Rubén Oliva, aseguraron a este medio que los incendios son un “ecocidio”.
“Por donde lo quieras ver es un atentado con daños que no vamos a recuperar por los próximos 50 años, con el agravante de que en el Parque Nacional Los Alerces también se están quemando árboles milenarios”, señaló Oliva a la Agencia Sputnik.
En las últimas horas, los incendios aminoraron su marcha, gracias “a una brecha que permitió que la temperatura bajara muchísimo, más de 17 grados”, especificó el titular de los bomberos de la jurisdicción.
Aunque no fue muy abundante, hubo lluvia constante durante muchas horas, lo que hizo que el fuego bajara su intensidad y hubiera un respiro para que el personal pueda descansar, puntualizó Oliva.
A su vez, la sequía, las altas temperaturas, el viento y los pinos exóticos, fueron factores que aumentaron los riesgos.
“La crisis climática no pide permiso y exige prepararse con mucha más prevención, brigadistas y aviones hidrantes, tanto a nivel nacional como en las provincias, para dar respuesta rápida a los múltiples focos que luego se vuelven incontrolables”, señaló, por su parte, Giardini.
En el verano austral de 2025, la superficie de bosques andino patagónicos afectados por incendios fue de casi 32 mil hectáreas, según relevamientos satelitales de la organización ecologista.
En comparación con 2024, “el área quemada el año pasado se cuadruplicó y, por su enorme magnitud e impacto, se trataron de los peores incendios forestales de las últimas tres décadas en la región”, insistió Greenpeace.
Recortes Presupuestarios
En este escenario, los trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron que sólo cuentan con 400 brigadistas para cubrir 5 millones de hectáreas que están bajo su jurisdicción y asistir a las provincias cuando se los convoca a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
Los funcionarios denuncian que deberían contar con 700 brigadistas como mínimo para cumplir sus tareas.
El Gobierno de Javier Milei ha reducido los presupuestos de la Ley de Bosques a un mínimo histórico, al asignar apenas el 3,5 por ciento de lo que exige la Ley 26 mil 331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental, norma que fija una base de al menos el 0,3 por ciento del presupuesto nacional.
Asociaciones de bomberos voluntarios también acusan a la actual gestión de transferir en 2025 solo la mitad de los 66 millones de pesos (44.295 dólares) que le corresponden a cada uno de los mil cuarteles que existen en el país.
Mientras el presidente Milei saludaba el domingo el esfuerzo “heroico” de los bomberos, el presupuesto ejecutado del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) se redujo 78 por ciento en 2024, a pesar de tratarse del período con mayor cantidad de focos de incendio en al menos los últimos ocho años, según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).
El presupuesto 2026 prevé para este año una caída real del 71.6 por ciento en los recursos del SNMF, en comparación con 2025, año en que se ejecutó el 76 por ciento de las partidas.
El Gobierno argentino disolvió en julio de 2025 el Fondo Nacional del Manejo del Fuego, un instrumento que establecía financiamiento específico y automático para la prevención y el combate del fuego a partir de un aporte del 3 por ciento de las primas de seguros.





