Clara Zepeda
Ciudad de México. Los mercados financieros globales estuvieron muy agitados en la penúltima jornada de enero, en donde dieron un giro dramático durante la sesión en América. El oro, la plata y los mercados accionarios abrieron este jueves batiendo récords, para después presentar una fuerte corrección intradía. Tras borrar miles de millones de dólares, los mercados recuperaron terreno hacia el cierre, pero no lograron regresar a las cotizaciones de arranque de la sesión.
Como si hubiera sido una posición coordinada entre entidades financieras, la pronunciada venta masiva del metal precioso se produjo en medio de un mejor tono en el dólar y rendimientos mixtos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El oro y la plata se desplomaron más de 8 y 12 por ciento intradía. El metal amarillo cayó hasta los 5 mil 135 dólares, tras estar batiendo récords matutinos en 5 mil 625 dólares la onza. Al cierre, el oro retrocedió 0.01 por ciento, a 5 mil 410.80 dólares la onza.
Por su parte, la plata cedió a 106 dólares, luego de cotizar por la mañana en 121 dólares. El metal presentó una ganancia marginal de 0.03 por ciento, a 115.808 dólares. De acuerdo con estimaciones de operadores, el oro borró casi 3 billones de dólares y la plata cerca de 760 mil millones de dólares durante la pronunciada caída.
La caída del oro y la plata también se explica por las extremas condiciones de sobrecompra, tras nueve máximos históricos consecutivos.
Aún vale la pena señalar que el metal precioso gana 25 por ciento en enero; la plata 62 por ciento.
En tanto, las crecientes dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento de la inteligencia artificial (IA) y la impaciencia de los inversionistas, de que los ingresos de las compañías ligadas a esta tecnología avanzan lento, acorralaron al sector tecnológico en Wall Street.
A media sesión, el S&P 500 retrocedió casi uno por ciento, lo que significó una pérdida de 700 mil millones de dólares en valor de mercado, hacia el cierre retrocedió 0.13 por ciento. Por su parte, el Nasdaq cerró con un descenso de 0.72 por ciento; pero en el intradía se hundió más de 2 por ciento, por lo que borró unos 760 mil millones de dólares.
La caída de Wall Street se explicó por una venta masiva en el sector tecnológico. Y es que las acciones de Microsoft cayeron a su nivel más bajo en seis años, después de que la compañía reportara un gasto récord en los últimos tres meses de 2025, lo que generó preocupaciones de que tomará más tiempo del esperado para que las inversiones en IA de la compañía den frutos.
Las acciones de Microsoft cayeron 9.99 por ciento. Así, la rotación hacia refugios siguió beneficiando a los metales. Mientras que Meta y su sólido reporte la llevaron a una ganancia de 10.4 por ciento. Tesla cedió 3.45 por ciento; Netflix, 1.75 por ciento; mientras que Apple y Nvidia subieron 0.72 y 0.52 por ciento, respectivamente.
La ganancia en enero para el Nasdaq y el S&P 500 rondó el 0.90 por ciento.
Petróleo y la Fed
Una vez que las tensiones geopolíticas saltaron nuevamente a primer plano, –que apuntalaron el precio del petróleo–, pero tras las pistas de la Reserva Federal (Fed), el peso mexicano registró una depreciación de 0.09 por ciento, a 17.2333 unidades por dólar spot. En el primer mes del año, el peso se aprecia 4.3 por ciento.
Lo anterior en medio de que el dólar regresó a las caídas. El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, retrocedió 0.27 por ciento, a 96.01 unidades.
Por su parte, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), tras tres máximos consecutivos, retrocedió 0.67 por ciento, para cerrar en los 69 mil 492.43 unidades. En enero acumula una ganancia de 8.06 por ciento, su mejor desempeño para un primer mes desde 2023.
La situación en Irán mantiene en vilo a los inversionistas. El envío de una gran flota de Estados Unidos a las inmediaciones de Irán, y el tono desafiante empleado por el gobierno de Donald Trump, invitan a extremar la cautela ante una eventual intervención contra el régimen de Teherán.
Los precios del petróleo cerraron con una fuerte alza el jueves, en niveles no vistos desde finales del verano pasado, ante el temor de los operadores de que Estados Unidos intervenga en Irán, lo que afectaría la producción de hidrocarburos de ese país.
El Brent del mar del Norte, para entrega en marzo, aumentó 3.38 por ciento, hasta 70.71 dólares por barril, su precio de cierre más alto desde finales de julio.
Después de subir más de un 5 por ciento durante la jornada, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en el mismo mes, finalmente ganó 3.50 por ciento, hasta 65.42 dólares por barril.
Mientras, la Casa Blanca continúa con las negociaciones para evitar un nuevo cierre de gobierno con los demócratas, quienes bloquean un paquete de financiamiento gubernamental en el Senado, Donald Trump anunció que la próxima semana anunciará su elección para ocupar la presidencia de la Reserva Federal (Fed).
Los mercados financieros prevén que será con la llegada del nuevo presidente del banco central estadounidense que se volverán a ver bajas en las tasas de interés; es decir, en junio.





