Gustavo Castillo García
Murciélago, así se denomina en el Ejército Mexicano a cada integrante de la Unidad de Fuerzas Especiales, el cuerpo con mayor capacitación y entrenamiento para llevar a cabo, desde hace 40 años, tareas en el ámbito de la seguridad nacional y combate a grupos delictivos por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
La Unidad de Fuerzas Especiales —como hoy se conoce— fue creada el primero de agosto de 1986 con el nombre de Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales (Gafes) y su misión principal se mantiene desde entonces: “salvaguardar la seguridad de México en caso de amenazas extranjeras o internas”.
El próximo 10 de agosto se llevará a cabo la ceremonia oficial para conmemorar la creación de esta unidad, y que a lo largo de su historia registra la participación de los murciélagos en las operaciones que concluyeron con las detenciones de Osiel Cárdenas Guillén, quien fue considerado uno de los más sanguinarios líderes del Cártel del Golfo; Alfredo Beltrán Leyva, líder de la organización Beltrán Leyva; Erick Valencia Salazar, uno de los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) junto con Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho (abatido en febrero de este año en Tapalpa, Jalisco); José Antonio Yépez Ortiz, El Marro, dirigente del Cártel de Santa Rosa de Lima; Omar Treviño Morales, El Z-42, líder de Los Zetas, y detuvieron a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, y uno de los líderes de Lo Chapitos.
Este cuerpo está integrado por 4 mil hombres capacitados para llevar a cabo misiones con alto grado de efectividad, en cualquier tipo de terreno y ambientes complejos y adversos para combatir, desarticular o prevenir, entre otras cosas, actos de terrorismo, narcotráfico y rescate de personas, señalan mandos de esta agrupación que cuenta con cuatro centros de capacitación, para operaciones urbanas, en San Miguel de los Jagüeyes, en el Estado de México; para operativos en desierto y zonas áridas, en Laguna Salada, Baja California; para acciones en jungla, en Xtomoc, Quintana Roo, y su principal “nido”, el Centro de Adiestramiento de Fuerzas Especiales, que se localiza en Temamatla, Estado de México.
Muchos integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional aspiran a convertirse en miembros de Los Murciélagos, sin embargo, pocos de ellos lo logran, ya que lo más difícil para quien desea convertirse en parte de ellos, es superar la barrera mental que limita la capacidad física y la fortaleza mental para hacer más y mejor las especialidades que desarrollan.
Para quienes buscan ingresar a las Fuerzas Especiales, primero deben causar alta como soldados, y luego de un tiempo en él demuestran su disciplina y compromiso institucional, pueden postularse de manera voluntaria para participar en un proceso de selección en el que de acuerdo con sus estadísticas, solamente tres de cada diez, superan las pruebas de resistencia física y mental.
Otras acciones en las que han participado los miembros de esta unidad, y en la que los objetivos fueron abatidos se encuentran, el caso de Arturo Guzmán Decena, El Z-1, fundador de Los Zetas; Ignacio Nacho Coronel Villarreal, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa y creador del grupo de sicarios que se transformó en el CJNG; y en febrero pasado el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
Asimismo, participaron activamente en el desarrollo de los operativos de seguridad durante el Mundial de Futbol en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.





