Omar González Morales
El pianista japonés Kotaro Fukuma actuará en dueto con el violinista mexicano Adrián Justus, en el concierto Puentes sonoros entre Japón y México: Una velada con Kotaro Fukuma y Adrián Justus. Será su última presentación durante este regreso a México.
Considerado uno de los pianistas más destacados de la nación nipona, Fukuma planeó este concierto como si fuera una conexión entre melodías que representan la belleza de los paisajes naturales y la melancolía que se vive en ambos países. El recital se llevará a cabo hoy a las 19 horas en el Centro Cultural Ollin Yoliztli.
“Me siento muy bien. Tras llegar del aeropuerto fui a la casa del maestro Adrián Justus y comenzamos a practicar para este concierto, suspendimos un poquito porque fui al Festival Internacional Cervantino, en Guanajuato, y también fui a Pachuca, Hidalgo, a interpretar otros conciertos aparte de lo que voy a presentar aquí. La verdad es que México me parece un lugar maravilloso, y es un gran honor para mí ”, afirmó el músico en entrevista.
Entre las piezas musicales que interpretarán ambos están Tzigane, de Maurice Ravel; la Sonata núm. 3 en Re menor, op. 108, de Johannes Brahms; Tres danzas tarascas, de Miguel Bernal Jiménez. En el repertorio de obras japonesas están Hika, de Toru Takemitsu, algunos temas de Ryuichi Sakamoto, Variaciones de Kojo no Tsuki, de Kosaku Yamada, y las Variaciones de Rentaro Taki.
“Comencé a tocar el piano a los cinco años y desde entonces es el centro de mi vida, y nunca jamás quise parar. Encontré que siempre tenía mucha pasión y dedicación al momento de interpretar, y quiero compartir esto con el público. A veces estoy cansado físicamente, pero cuando subo al escenario se me olvida enseguida y olvido todas las cosas negativas para concentrarme y compartir esta alegría que me recorre”, afirma el entrevistado.
Según Kotaro Fukuma, esta visita representa un paradigma en su trabajo y también un homenaje al pasado musical. “En este viaje vine a presentar piezas que son muy importantes para mí, como este país. Por ejemplo, en el Cervantino presenté un concierto dedicado al agua, que es otro tema muy especial, porque en mi nombre está el caracter “ko”, que significa agua, y la otra parte es “taro”, que significa luz”.
Vamos a presentar obras de compositores japoneses y mexicanos, me parece algo muy importante para que el público conozca los estilos de la cultura japonesa. Un ejemplo es el de Kosaku Yamada; él fue contemporáneo de Prokofiev y de Ravel, y su estilo es muy clásico. Otro que siento que también puede maravillar al público mexicano es Rentaro Taki, de quien vamos a interpretar sus Variaciones. Todo japonés conoce esta melodía y vamos a cerrar con Hika, de Toru Takemitsu; me gusta porque el nombre de esta pieza se traduce como ‘energía’”, comentó el pianista.
Fukuma refiere que si bien este programa tiene melodías que pueden considerarse “tristes”, también son piezas que reflejan mucho la melancolía del espíritu nipón, las cuales tienen mucho en común con lo que se vive en México durante la temporada otoñal. “Es un estilo algo difícil para escuchar, honestamente, pero siento que el público va a poder encontrar esta parte fantástica y visualizará estos escenarios que vienen a la mente. Son piezas que replican muy bien los bellos sonidos de la naturaleza”.
El músico aseguró que se puso el propósito de aprender más sobre los compositores clásicos mexicanos: “quiero aprender más sobre el repertorio mexicano, conozco algunas melodías de Manuel M. Ponce; me encanta, porque son muy románticos y creo que también hay cosas abstractas en la música de este país, por eso quiero conocer más sobre ellos.
“No conocía las Tres danzas tarascas; tienen una armonía algo extraña, pero eso fue lo que me llamó la atención. Esas diferencias armónicas pueden ser también el puente para que más músicos japoneses vengan a México a aprender de su vasta cultura musical”, concluyó.
Puentes sonoros entre Japón y México: Una velada con Kotaro Fukuma y Adrián Justus se llevará a cabo hoy a las 19 horas en la sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli. El costo de los boletos es de 220 pesos y pueden ser adquiridos en Ticketmaster.







