Samuel Estrada
Luego de que el Congreso del Estado decidió armonizar la ley local de acuerdo a las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en el sentido de establecer de forma explícita que los trabajadores de seguridad pública no tienen derecho a ser sindicalizados, el asesor jurídico del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras del Gobierno del Estado (SITTGE), Enrique González Ruiz, calificó esta reforma laboral como “porfiriana” y aseveró que “sólo les faltó prohibirles que respiren a los policías”.
Asimismo, el representante sindical comentó que en breve se estaría promoviendo un amparo en contra de lo aprobado por el Congreso del Estado, no obstante, teniendo el antecedente de lo que ha definido la SCJN, es poco probable que prospere en territorio mexicano, sin embargo se tienen que seguir todos los pasos y luego ya hacerlo ante organismos internacionales como la Convención de Ginebra, en donde sí habría un resolutivo positivo para que obligue al Estado mexicano a reconocer los derechos de todos los trabajadores.
González Ruiz dijo, además, que “parece que nuestros legisladores y nuestros magistrados desconocen que hubo una revolución mexicana que tuvo entre sus principales objetivos el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y ahora con esto parece que volvimos a la época porfiriana”.
Sostuvo que lo que está pasando en México y en San Luis Potosí en contra de los derechos de los policías es algo que viola los derechos humanos de estos trabajadores, amparados en algún apartado legal que menciona que, por el carácter y la secrecía de la actividad que desempeñan, tienen que ser trabajadores “de confianza”, lo que significa que el patrón puede despedirlos en el momento que así lo crea conveniente.
Finalmente, recalcó que lo más grave es prohibirles reunirse en asociaciones u organizaciones, ni sindicatos, supuestamente para evitar que puedan organizar un bloqueo de actividades o realicen acciones que vayan en favor de un grupo y no de la sociedad en general: “el problema es que al mismo tiempo les están impidiendo defender sus derechos laborales, ya nada más falta que les prohíban también respirar” insistió.







