AFP
La huelga continuará en principio hasta el miércoles, se indicó.
En la víspera, Lufthansa había intentado prohibir la huelga a través de un recurso judicial, pero el Tribunal Laboral Munich rechazó el recurso, como lo había hecho otro tribunal de Francfurt la semana pasada.
El pulso entre los sindicatos y la dirección de la empresa dura desde abril de 2014 y la solución del conflicto parece lejana debido a la intransigencia de ambas partes.
El sindicato de pilotos no excluye prolongar la huelga que comenzó el miércoles de la semana pasada y se reactivó este martes tras una pausa de dos días, el domingo y el lunes.
“Puede haber huelgas hasta tanto no recibamos una oferta a partir de la cual se pueda negociar”, declaró Jörg Handwerg, dirigente de Cockpit, el sindicato de pilotos, en una entrevista al diario Süddeutsche Zeitung.
Cockpit denuncia que los sueldos no se han aumentado en más de cinco años, a pesar de que la empresa es beneficiaria, y reclama un aumento retroactivo medio del 3.66 por ciento para ese periodo, algo que Lufthansa rechaza, afirmando que los salarios que paga ya son mayores que los de la competencia.
La dirección de la compañía ofrece una prima equivalente a 1.8 salarios para compensar la ausencia de aumento desde 2012 y un aumento salarial de 4.4 por ciento para los dos últimos años, oferta que el sindicato rechaza.
“Los 4.4 por ciento formaban parte de un paquete global” que incluía recortes de las pensiones, afirmó Handwerg.
Lufthansa afirma que los salarios de sus pilotos son ampliamente superiores a los de la competencia.
Un copiloto de Lufthansa comienza su carrera con un salario de 6 mil 550 euros brutos por mes, y un comandante en fin de carrera gana 22 mil euros, afirmó la empresa.
sindicato Vereinigung Cockpit cuestionaba particularmente los proyectos de la dirección de revisar el costoso sistema de jubilaciones anticipadas.
Ahora le preocupan también al sindicato los planes de la dirección de contratar a pilotos menos bien pagados para la emergente Eurowings, la compañía de bajo coste del grupo Lufthansa.
¿Por qué se eterniza el conflicto? El grupo alemán ha padecido varias huelgas en los últimos años, y no solamente de pilotos. En noviembre de 2015 se produjo la huelga más larga de su historia cuando las azafatas y los stewards, convocados por el sindicato UFO, dejaron de trabajar siete días seguidos, causando la anulación de más de 4 mil 600 vuelos.
Algunos de esos conflictos lograron solucionarse. Pero en el actual, con Cockpit, el enfrentamiento está lejos de llegar a su fin.
“El daño es ya tan grande que cada vez es más difícil para las dos partes llegar a un compromiso sin parecer derrotados” opina Guido Hoymann, experto del sector aéreo del banco Metzler, interrogado por la AFP, quien aboga por la intervención de un mediador.
La dirección de Lufthansa volvió a proponer a Cockpit una vía de arbitraje, sin éxito, y ha intentado por la vía judicial –también en vano– impedir las huelgas.
¿Qué consecuencias para Lufthansa? “El daño se produce a largo plazo” advierte Hoymann. Las reiteradas huelgas que padece el grupo “le han costado millones de euros, pero sobre todo es la imagen de Lufthansa la que sufre, y su fiabilidad es cuestionada” explica, y afirma que la compañía puede perder a su importante clientela de negocios.
En términos financieros, el impacto es en cambio limitado. Un día de huelga cuesta al grupo entre 10 y 15 millones de euros diarios, según Lufthansa. En 2015, la factura total por las huelgas fue de unos 100 millones de euros, relativamente poco comparado con el beneficio neto récord de mil 700 millones de euros logrado por el grupo.





