Reuters
Los candidatos a la presidencia de Brasil tendrán el jueves una de sus últimas oportunidades para dirigirse a los votantes antes de las elecciones del domingo, ya que TV Globo, la mayor cadena de televisión abierta del país, acoge su tradicional debate de fin de campaña.
El acto, sin embargo, se celebrará sin la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien se ha ausentado de todos los debates de este año en su intento por conseguir un cuarto mandato sin precedentes.
El mandatario de izquierda, que lidera todas las principales encuestas para la primera vuelta del domingo, ha evitado compartir escenario con un grupo de candidatos dominado por la derecha, que podrían centrar sus ataques en él, ya que tiene la mirada puesta en una probable segunda vuelta contra el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, su principal rival.
“No voy a los debates para escuchar tonterías. Si el debate no es útil para el público, ¿por qué debería ir solo para responder a comentarios sin sentido?”, dijo Lula en julio.
Los debates presidenciales televisados, que en su día fueron un sello distintivo de la democracia brasileña tras el fin de la dictadura militar de 21 años en 1985, han perdido relevancia a medida que los principales candidatos han optado cada vez más por mantenerse al margen.
Lula, que se presenta a la presidencia por séptima vez, también se negó a participar en el último debate antes de la primera vuelta de su campaña de reelección de 2006, una decisión que suscitó críticas generalizadas en aquel momento.
Sus rivales han acusado a Lula de eludir el escrutinio sobre su gestión. Su ausencia también ha mantenido alejado de los debates a Flávio Bolsonaro, el hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro.
“Mi único rival en esta campaña es Lula. Es con él con quien quiero debatir”, declaró el senador a principios de esta semana.
Se cancelaron dos debates en otras cadenas después de que ambos se negaron a asistir.
Esta vez, sin embargo, Flávio Bolsonaro ha confirmado que participará en el debate del jueves, donde probablemente tratará de atraer a los votantes indecisos, promover su programa electoral y criticar al presidente.
Lula, por su parte, tiene previsto aparecer en un pódcast a la misma hora.
También se espera que participen en el debate otros tres candidatos de centroderecha: el escritor y siquiatra Augusto Cury, el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado y el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema.
Las encuestas
Una encuesta de Quaest realizada esta semana situaba a Lula con 39 por ciento de apoyo para la primera vuelta y a Bolsonaro con un 34 por ciento, seguidos a gran distancia por Caiado (4 por ciento), Cury (4 por ciento), Renan Santos (3 por ciento) y Zema (1 por ciento). En una segunda vuelta simulada, Lula y Bolsonaro aparecían empatados con un 42 por ciento cada uno.
“Quería que Lula acudiera al debate”, escribió Caiado en las redes sociales. “Quería mirarle a los ojos y debatir dos temas que preocupan a los brasileños: la seguridad y la corrupción”.







