Ciudad de México. Después de 20 años de ser árbitra de futbol amateur y luego ser guardia de seguridad, Luz Alicia Gordoa hizo historia el pasado martes al convertirse en la primera mujer ampáyer de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
El duelo entre Guerreros de Oaxaca y los Diablos Rojos del México, disputado en el estadio Fray Nano, fue el escenario donde Luz marcó un hito en los 92 años de historia de la LMB.
La originaria del pueblo de La Cruz de Elota, en Sinaloa, nunca se imaginó que llegaría a impartir justicia en un diamante de beisbol, mucho menos pensó que su nombre quedaría grabado con letras de oro en el deporte profesional mexicano.
“Este logro lo tomo como una recompensa a todo el trabajo que he realizado durante años. Me siento muy orgullosa de lo que he conseguido, sobre todo porque no tenía pensado ser ampáyer profesional, nunca pensé en pisar un estadio del máximo circuito”, aseguró en entrevista con La Jornada.
Indicó que al darse cuenta de la trascendencia de su debut en el beisbol mexicano profesional supo que “todos los sacrificios que he hecho han valido la pena. Uno de ellos y el más fuerte es haber estado alejada de mi hija Dafne (ahora de 15 años), pues me perdí muchos acontecimientos de su niñez por estar viajando, pero ahora lo que más me motiva es que soy una inspiración para ella, para que también logre sus sueños, cualquiera que éstos sean”.







