Cristina Gómez Lima
La búsqueda que inició hace casi siete años concluyó con una confirmación forense: los restos óseos localizados en un predio rural de Hermosillo corresponden a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de la líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Cecilia Patricia Flores Armenta.
El resultado de la confronta genética, realizada por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES), fue dado a conocer por integrantes del colectivo Jóvenes Buscadores, quienes informaron que la prueba de ADN validó la identidad de los restos hallados días antes durante un cateo en el kilómetro 46 de la Calle 26.
El sitio, ubicado en una zona agrícola al poniente de la capital sonorense, fue intervenido como parte de una diligencia ministerial en la que se recuperaron restos óseos dispersos e indicios, entre ellos prendas de vestir que coincidían con las que Marco Antonio portaba el día de su desaparición, el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino.
En ese momento, hombres armados se llevaron a dos de sus hijos; uno fue liberado días después, mientras que el otro (Marco Antonio) permaneció desaparecido.
En un mensaje difundido por el colectivo, las buscadoras confirmaron el resultado pericial: “los restos encontrados han sido plenamente identificados y corresponden a nuestro querido hermano, Marco Antonio Sauceda Rocha. La prueba de ADN ha confirmado su identidad”. El posicionamiento también agradece el acompañamiento de otras familias, medios de comunicación y autoridades durante el proceso de búsqueda.
La fiscalía de Sonora había informado previamente que los restos serían sometidos a estudios de genética forense para establecer su identidad, mediante protocolos técnicos y análisis especializados.
De acuerdo con la propia madre buscadora, el cuerpo no fue localizado en su totalidad, por lo que continuarán las labores en el predio con la expectativa de recuperar más restos. Para este martes está prevista la entrega oficial, tras la conclusión de los procedimientos periciales.
La desaparición de Marco Antonio en 2019 derivó en la creación del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, encabezado por su madre Cecilia Patricia Flores Armenta, quien ha participado en la localización de cientos de restos humanos en la entidad.
Pese a este resultado, la activista aún mantiene la búsqueda de su otro hijo, Alejandro Guadalupe Islas, desaparecido en 2015 en Los Mochis, Sinaloa.







