David Brooks y Jim Carson
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, llegaron como prisioneros a Nueva York en las tinieblas del anochecer invernal y trasladados a una prisión federal en Brooklyn, donde esperarán hasta principios de la semana para ser presentados ante un tribunal federal en la parte sur de la isla de Manhattan.
El avión del Departamento de Justicia llegó a la Base de la Guardia Aérea Stewart en las afueras de la ciudad de Nueva York, y después fueron trasladados por helicóptero a las oficinas de la agencia federal antinarcoticos de la DEA en Manhattan llegando poco antes de las 19 horas locales donde fueron formalmente procesados menos de 24 horas después de que fueron secuestrados en Caracas en la madrugada de este mismo sábado.
Fueron internados en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn —donde llegaron por helicóptero poco antes de las 21 horas, según contaron fuentes oficiales a medios locales— una cárcel con medidas de alta seguridad donde también están reclusos el hombre acusado de asesinar al ejecutivo en jefe de una aseguradora de salud, un rapero y empresario de hip hop Sean “Diddy” Combs, y donde en años recientes también pernoctaron durante sus procesos judiciales Genaro García Luna y el ex presidente hondureño acusado de narcotráfico y recién indultado por Trump, Juan Orlando Hernández.
Por ahora, si el caso procede normalmente, Maduro y Cilia Flores serán presentados ante el Tribunal Federal del Distrito Sur en Manhattan, donde escucharán los cargos que enfrentan en una acusación penal primero elaborada y sometida en 2020 durante el primer periodo de Donald Trump, y ahora actualizada con nuevos cargos y detalles incluyendo “narcoterrorismo” y delitos relacionados con el trafico de cocaína. El caso también incluye acusaciones contra el hijo de la pareja y tres otros socios —dos de ellos altos funcionarios venezolanos—: Diosdado Cabello Rondon y Ramón Rodríguez Chacin. [La acusación oficial: https://www.justice.gov/opa/media/1422326/dl].
La acusación formal incluye cuatro cargos relacionados con el tráfico de cocaína durante décadas, acusando que Maduro trabajo con varios cárteles y organizaciones incluyendo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cártel de Sinaloa.
El juez asignado al caso es el veterano, Alvin Hellerstein, nombrado al puesto por el entonces presidente demócrata, Bill Clinton, y quien recientemente emitió una orden contra la deportación forzada de venezolanos por el gobierno actual. Ante el juez se declararan, se supone, no culpables.
Todo esto apenas marca el inicio de un proceso de meses para preparar un eventual juicio. Y hoy Trump indicó que podría haber otro traslado más, al comentar una posibilidad de que el juicio podría proceder no en Nueva York, donde se formuló la acusación inicial, sino en Miami.
Las versiones
Los medios estadunidenses y peor aun las redes sociales están repletas de versiones sobre cómo fue que Nicolás Maduro llegó en un solo día de Miraflores al centro de detención federal en Brooklyn, casi todas por fuentes oficiales anónimas.
Algunas de las más notables incluyen que la Agencia Central de Inteligencia (CIA), contaba con un agente o colaborador que brindó inteligencia extraordinaria sobre los movimientos de Maduro y su esposa.
Otros incluyen posibles traiciones y hasta pactos entre el presidente y los estadunidenses. Sin embargo, no se puede descartar que las “filtraciones” oficiales sean parte del operativo estadunidense para buscar sembrar sospechas e incertidumbres entre sectores en Venezuela y otros países.
Por ahora, se libra otro frente de batalla en este incidente: el de forjar y controlar la narrativa pública para efectos tanto políticos como legales dentro y fuera de Estados Unidos.





