Elio Henríquez, corresponsal de La Jornada
San Cristóbal de Las Casas, Chis. Decenas de mujeres de unas organizaciones y colectivos que forman parte de la Campaña Popular contra la Violencia hacia las Mujeres y el Feminicido en Chiapas, marcharon en Tuxtla Gutiérrez y realizaron una protesta frente al Congreso local por la falta de medicamentos en los hospitales públicos.
Las aproximadamente 60 mujeres partieron del campamento ubicado frente al hospital Rafael Pascacio Gamboa, donde el miércoles cinco enfermeras concluyeron una huelga de hambre de 23 días, y caminando se dirigieron al Congreso local.
Pertenecientes al Centro de Derechos de la Mujer en Chiapas, al Grupo de Mujeres de San Cristóbal, la Brigada Feminista por la Autonomía, Casa Cereza, Casa de la Mujer en Palenque, entre otras, las manifestantes denunciaron en mantas y pancartas “la crisis” derivada de la falta de medicamentos, equipos, materiales de curación y personal de salud en los hospitales de la entidad.
“Cientos de historias dan cuenta de la falta de medicamentos, equipos, materiales de curación y personal de salud en las distintas casas de salud, clínicas médicas y unidades hospitalarias en el medio rural y urbano”, añadieron en un comunicado.
“Por ello y más irregularidades que hemos señalado, hoy realizamos esta movilización para exigir al gobierno estatal que cumpla con la obligación de garantizar el derecho a la salud y a la vida, dado el inminente riesgo sanitario que se incrementa ante el inicio de la temporada de calor y lluvias, señalamos que tal omisión puede derivar en un aumento significativo de muerte infantil, materna y de la población en general como ha ocurrido ya en años anteriores”, manifestaron.
Aunado a ello, abundaron, “se suman las dificultades que atravesamos por la situación de pobreza generalizada, las distancias de los centros de salud, el encarecimiento de los medicamentos y los altos costos de tratamientos de enfermedades como el cáncer de mama y cervicouterino, la diabetes mellitus por mencionar algunas que dejan cada año un alto índice de muerte en la población en general”.
Aseguraron que “Chiapas tiene una de las tasas de mortalidad infantil más altas del país; el riesgo de morir antes de un año de vida es mayor entre las niñas y niños que habitan en los municipios y regiones indígenas, sus causales están asociadas a la falta de acceso a servicios de salud debido a las condiciones de marginación, pobreza y rezago educativo que enfrentan los más de 2 millones de niñas y niños en la entidad”.
Afirmaron que “los altos índices de pobreza y marginación en Chiapas agravan deficiencias importantes en el tema de acceso a la salud. En el año 2011 se calculó que más de un millón de personas no tenían acceso a los servicios de salud, la mortalidad infantil era de 28 por cada mil nacidos vivos, habiendo sólo 8.4 médicos y 13 enfermeras por cada 10 mil habitantes en el estado”.





