La Redacción
Marruecos, uno de los planteles que roban reflectores desde hace cuatro años, continuará con su recorrido mundialista en Monterrey, una de las tres sedes de México. Los Leones del Atlas se vieron sorprendidos por Haití, que salió al campo con ferocidad, y debieron remontar en dos ocasiones para vencer por 4-2 y rescatar tanto su estatus como plantel de jerarquía y avanzar a los dieciseisavos de final como segundo del grupo C.
Ahora, los marroquíes deberán viajar a Monterrey para disputar el pase a los octavos de final ante el ganador del grupo F, donde se encuentran Países Bajos, Japón y Suecia.
“Estamos orgullosos por el trabajo que hicimos en equipo, debemos enfocarnos en lo que viene. Jugamos como un equipo, seguimos trabajando para tener nuestro mejor desempeño, ahora estamos en camino a hacerlo. tenemos que tranquilizarnos, ver los juegos para conocer a nuestro próximo rival”, dijo Achraf Hakimi.
Los Leones del Atlas debían golear a los haitianos y esperar el resultado de Brasil para tener posibilidades del liderato de este sector. Pero el guion sería un sendero de adversidades para los africanos, pues se toparon con un adversario bravío y la verdeamarela fue contundente ante Escocia.
La espera de 52 años de Haití
Ya tan sólo la participación de Haití en el Mundial significaba una hazaña. Como el país más pobre de América y entre crisis sociales, económicas y sanitarias, la isla aprovechó la diáspora a la que se han enfrentado sus habitantes y formó una selección con hijos de migrantes que se han refugiado en Europa y Estados Unidos.
Pero los haitiano tuvieron que esperar hasta su tercer partido en este torneo para liberar el festejo de gol por el cual habían esperado 52 años desde su última aparición en el certamen. Si ya cargaban con las derrotas ante Brasil y Escocia, que lo sentenciaron a una eliminación temprana, el duelo contra Marruecos sería más una contienda por el orgullo.
Nada fue como se esperaba. Los Leones del Atlas obtuvieron una etiqueta de élite desde hace cuatro años cuando consiguió un inesperado cuarto lugar en Qatar 2022; un estatus que ha cuidado en este ciclo mundialista al ubicarse en el lugar 11 del ranking mundial de la FIFA. Ahora, debía pelear por el liderato del grupo y confirmar ese prestigió en la Copa del Mundo de norteamérica, pero Haití complicó su camino.
Sólo habían pasado 10 minutos en el estadio de Atlanta y los ánimos en las gradas se habían invertido: Haití pasaba del nerviosismo a una algarabía que había contenido por décadas, mientras que los marroquíes caían en el desconcierto.
Sébastien Migné se filtró por el costado derecho y envió un centro para Lenny Joseph, quien definió de taquito un disparo que primero pegó en la espalda del arquero de Marruecos Yassine Bounou para entrar a las redes. El mismo guardameta que hace cuatro años fue determinante para que su equipo brillara hace cuatros años, hoy era verdugo del mismo por un yerro.
La escena apenas dura unos segundos y trascenderá en la historia futbolística de Haití. En las gradas, la fiesta de los caribeños resonó en la expresión atónica de los marroquíes, quienes se llevaban las manos al rostro para lamentar la desventaja de su equipo.
Incluso la igualada sería compleja para Marruecos. En una jugada de velocidad y gallardía, Achraf Hakimi se sacudió el nerviosismo al rescatar el balón tras una serie de pases en el área para alcanzar la meta a los 39 minutos.
La tranquilidad fue efímera. Haití, que jugaba con garra por dignidad, respondió apenas cuatro minutos después cuando Wilson Isidor bombeó el balón desde fuera del área para recuperar la ventaja. Marruecos no cedió y en seguida, apareció Ismael Saibari y equilibró el juego de nueva cuenta con un potente tiro desde la media luna.
Fue entonces cuando Marruecos debió apelara la paciencia y el sigilo para romper a la zaga rival y sacar el triunfo. Soufiane Rahimi fue el salvador al cazar el balón en el área y sentenciar con la furia a los 77 minutos para remontar, mientras que Gessime Yassine cerró la cuenta con un polémico gol -donde el jugador parecía haber salido de la cancha- para que los africanos siguieran con el anhelo de replicar la hazaña de Qatar 2022.





