Eréndira Palma
Ciudad de México. El ex arquero Mateo Bravo, quien se coronó con Tigres en la temporada de 1981-1982 reconoció el extraordinario trabajo que hizo Chivas en el partido del jueves, pero aseguró que lo que tiene Tigres “es un verdadero” equipo, por lo que avizora una final muy peleada.
“Hubiera sido muy diferente con el 2-0 en contra de Tigres, porque Chivas iba a contragolpear en el duelo de vuelta, pero ahora los dos equipos tendrán que buscar el gol que les dé la ventaja y que les pudiera dar el campeonato”, dijo.
El apodado San Mateo afirmó que si la escuadra de la UANL quiere el bicampeonato tendrá que ir al partido de vuelta al estadio Chiva “con hambre de triunfo de conseguir la gloria” porque “en una final no hay pronóstico”.
El ex guardameta rememoró la final de 1981-1982, cuando vencieron en tanda de penales al Atlante en el estadio Azteca. Una victoria que parecía imposible porque jugaban como visitantes y les empataron cuando faltaban cinco minutos para que terminara el partido.
“El Atlante ya tenía todo para festejar, era un equipo muy poderoso con Ricardo La Volpe y Cabinho, pero en base a nuestro ímpetu y garra nos fuimos a los penales y ahí ya me tocó la fortuna de atajar dos tiros para que ganara a mi equipo y agüitarles la fiesta a los Potros”, recordó con el mismo entusiasmo que cuando levantó el trofeo de campeón en esa época.
Después de haber empatado 2-2 el jueves en el partido de ida, Tigres y Guadalajara se enfrentarán el domingo en estadio Chiva para definir al campeón del Torneo Clausura 2017.





