“Es un muchacho de 14 años” que “no está radicalizado”, explicó una fuente próxima a la investigación. “Se dijo que era el buen momento” para lanzar este ciberataque, añadió.
Su objetivo era “el sitio en internet y el sistema informático de Brussels Airport Company SA en la noche del 22 al 23 de marzo”, es decir horas después de los ataques en el aeropuerto y el metro de Bruselas que dejaron 32 muertos, precisó la fiscalía belga en un comunicado.
El intento de “volver inaccesible el sitio web y de penetrar en el sistema informático” del aeropuerto “fracasó”, añadió el ministerio público.
En el marco de la investigación, el FBI estadunidense llevó a cabo un registro en Pittsburgh, en Estados Unidos, e interrogó al sospechoso, que reconoció los hechos.
“Los ciberataques no escondían motivaciones terroristas” y no tienen “ningún vínculo con los atentados terroristas del 22 de marzo”, apuntó la fiscalía en su comunicado.





