Clara Zepeda
Ciudad de México. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se anotó un nuevo máximo histórico, en medio de temores fiscales en economías mundiales, que apuntalaron a los metales preciosos, y con el desfile de los reportes financieros de las empresas.
El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores cerró con un avance de 0.75 por ciento, a 68 mil 706.03 puntos, el octavo récord en lo que va del año.
El mercado accionario mexicano, de la mano de Wall Street, siguió imparable, apoyado por el sector financiero y por las mineras. El precio de las acciones de Banco del Bajío aumentaron 2.33 por ciento; Gentera, 1.53 por ciento; Banorte, 0.53 por ciento; Inbursa, 0.36 por ciento; Quálitas, 1.33 por ciento. En tanto, Grupo México subió 3.47 por ciento; Peñoles, 3.40 por ciento.
“A la inercia positiva de las empresas de los metales se le ha sumado una mayor participación de los inversionistas en otras emisoras, ya que hemos señalado que la disparidad sectorial y rezago en algunos empresas será un aspecto para que diversos estrategas de logren reposicionar en el referente”, explicó el área de análisis de Monex.
Así, los analistas bursátiles de la entidad financiera hicieron una revisión en el IPC para finales de 2026, a 70 mil puntos desde 68 mil 500 previos.
El oro rompió los 5 mil dólares la onza, al ganar 0.53 por ciento, a 5 mil 43.40 dólares; transcurrido menos de un mes de 2026, el metal precioso suma ya un 18 por ciento adicional de revalorización, camino de registrar su mayor subida mensual en 40 años. Mientras que la plata subió 2.52 por ciento, a 103.890 dólares.
El oro continúa impulsado en medio de las alertas geopolíticas, comerciales y fiscales que azotan los mercados financieros, y que ponen en el punto de mira a los bancos centrales. La plata pulverizó a su vez los 100 dólares la onza.
En tanto, el mercado de gas natural atraviesa una de las semanas más volátiles desde 2022. La ola polar en Estados Unidos ha disparado el contrato de vencimiento inmediato (febrero) por encima de los 7.30 dólares y los precios físicos (spot) a récords históricos, debido al congelamiento de la oferta. El instrumento negociable actual oscila en torno a los 3.792 dólares, limitado por sus medias móviles y con un RSI que denota falta de convicción alcista.
Wall Street, por su parte, cerró con ganancias. El Nasdaq subió 0.43 por ciento, hasta los 23 mil 601.36 enteros; mientras que el S&P 500 avanzó hasta los 6 mil 950.30 enteros, con un alza de 0.50 por ciento, y el Dow Jones ganó 0.64 por ciento, a los 49 mil 412.40 puntos.
El dólar en la lona
El peso mexicano, por su parte, registró una depreciación diaria marginal de 0.01 por ciento frente a la divisa estadunidense, a 17.3698 pesos por dólar, lo anterior, pese a la caída del índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, al caer 0.55 por ciento este lunes, a 96.87 puntos.
El índice del dólar se debilitó a su nivel más bajo en más de cuatro meses, extendiendo la caída de la semana pasada de 1.9 por ciento, que fue su mayor caída desde abril pasado. Y es que la venta de activos estadunidenses se mantiene, tras los temores fiscales que pueden dar paso a una intervención de los bancos centrales, más concretamente, a una acción conjunta de la Fed y el Banco de Japón.
Las señales de coordinación entre Tokio y Washington incrementaron la volatilidad, interpretadas como preparación para una intervención que podría favorecer condiciones de un dólar más débil.
En el mercado de bonos, los de Estados Unidos a 10 años cotizan en 4.215 por ciento, de cara a mayores apuestas de recortes de tasas en 2026, impulsadas por el avance de Rick Rieder como posible próximo presidente de la Reserva Federal (Fed), además el próximo miércoles el mercado espera la decisión de política monetaria, la cual se prevé que no haya movimientos, pero esperan, los agentes económicos, señales de Jerome Powell.
La semana tendrá reportes corporativos clave, con cuatro integrantes de los “Siete magníficos” presentando resultados, y las posibles señales de desaceleración en el gasto en inteligencia artificial (IA).
A los riesgos se suma la posibilidad de un cierre parcial del gobierno por disputas sobre políticas migratorias. En el ámbito corporativo, Volkswagen advirtió que solo seguirá adelante con la construcción de una planta de Audi en Estados Unidos si se reducen los aranceles automotrices.
Los precios del crudo cayeron el lunes tras ganar más de un 2 por ciento en la sesión pasada, con el mercado evaluando la interrupción del bombeo en las principales regiones productoras de crudo de Estados Unidos y las tensiones entre Washington e Irán.
Los futuros del Brent cayeron 0.44 por ciento, a 65.59 dólares el barril, y los del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) bajaron 0.72 por ciento, a 60.63 dólares.







