Clara Zepeda
Ciudad de México. En una jornada volátil, ante el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y la preocupación por el gasto en tecnologías de la inteligencia artificial, el dólar se fortaleció a nivel mundial y los inversionistas se montaron a la ola vendedora de acciones este jueves.
El índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis monedas internacionales, avanzó 0.25 por ciento, a 100.525 unidades, luego de dos caídas consecutivas.
Y es que el fortalecimiento de la divisa estadounidense está fuertemente relacionado al nerviosismo en los mercados por las latentes tensiones geopolíticas en Medio Oriente, así como una agenda económica y corporativa.
Así, los ajustes de carteras vuelven a activarse en el mercado de divisas, principalmente en monedas emergentes, como el peso mexicano, que también están a la espera de pistas más claras que permitan despejar incógnitas sobre los próximos movimientos de los bancos centrales a uno y otro lado del Atlántico.
El peso mexicano registró una depreciación diaria frente a su similar estadounidense de 0.21 por ciento, para cerrar en los 17.4223 unidades por dólar spot.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.4560 unidades y un mínimo de 17.4220 unidades.
Semiconductores ponen el pie
Wall Street cerró con pérdidas, sin perder de vista la recién inaugurada temporada de presentación de resultados, pero también la incertidumbre sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal (Fed) en casi dos semanas y de Medio Oriente.
La caída de importantes firmas de semiconductores arrastró al Nasdaq a un descenso de 1.47 por ciento, hasta los 25 mil 881.95 puntos. El S&P 500 sufrió una caída de 0.51 por ciento, a los 7 mil 533.87 enteros.
Las acciones de Nvidia cayeron 2.40 por ciento este jueves; las acciones de Alphabet cedieron 4.43 por ciento, debido a reportes que mencionan retrasos en su modelo de inteligencia artificial, principalmente. Netflix cayó 8.63 por ciento, ante las dudas de sus proyecciones.
El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores cerró casi plano, al caer 0.07 por ciento, a 66 mil 356.09 puntos. Las caídas estuvieron lideradas por el sector financiero, dado que las acciones del Bajío retrocedieron 1.96 por ciento; Bolsa, 1.15 por ciento; Banorte, 1.41 por ciento; Gentera, 1.43 por ciento e Inbursa, 0.47 por ciento; así como de las mineras, Grupo México, 0.68 por ciento y Peñoles, 0.13 por ciento, ante la caída del oro.
Analistas sostienen que los mercados accionarios a nivel mundial presentan movimientos en su mayoría negativos, ante la combinación de valuaciones exigentes, rotación sectorial y crecientes riesgos geopolíticos.
Particularmente, las compañías relacionadas a la inteligencia artificial (IA) que enfrentan cuestionamientos sobre capacidad instalada y múltiplos elevados, favoreciendo movimientos hacia software y segmentos con valuaciones más atractivas.
El oro pierde los 4 mil dólares
Pese a los ataques de Estados Unidos contra Irán durante la madrugada del jueves, que agrava la crisis en el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo cayeron cerca del uno por ciento. Los futuros del Brent retrocedieron 0.85 por ciento, hasta los 84.23 dólares el barril, y los del West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) bajaron 0.82 por ciento, a los 78.95 dólares. Ambos contratos se mantienen cerca de sus máximos de un mes.
Los futuros del Brent habían cerrado el miércoles en su nivel más alto desde el 12 de junio, y los del WTI, en el más alto desde el 15 de junio. El ejército de Estados Unidos atacó un superpetrolero cerca de la principal terminal de exportación de petróleo de Irán. Las informaciones apuntan además a que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, estaría planteándose ahora intensificar la campaña militar en Irán.
En tanto, los contratos de futuro del oro cerraron con una caída de 1.77 por ciento, a los 3 mil 980.15 dólares la onza. Así, el metal regresó a niveles de noviembre de 2025.
La aversión al riesgo no apoyó el precio del oro, activo refugio por naturaleza.







