Laura Gómez
El director del Metrobús, Guillermo Calderón, informó que el sistema atraviesa por una difícil situación, debido al gasolinazo, el impacto de la devaluación del peso en insumos y refacciones, y un aumento en los costos de operación de las empresas participantes, que llevó a una de ellas el pasado lunes, Copsa, a parar 13 unidades.
Descartó que esta problemática registrada en la línea 2, de Tacubaya a Tepalcates, se generalice, porque “Metrobús está sólido, no esté en quiebra, y buscamos con la Secretaría de Finanzas fuentes de financiamiento, para sortear el alza de los combustibles y aumentar el pago por kilómetro recorrido a las empresas”.
La tarifa, reconoció, debe ajustarse, pero no se tiene una fecha límite y se busca un apoyo del gobierno, aunque el mismo presupuesto de la ciudad fue castigado por la Federación al reducir el presupuesto que nos tocaba y por el alza de los combustibles y encarecimiento de todo a partir de la devaluación del peso.
El funcionario explicó que se le adelantó a la empresa Corredor Oriente Poniente (Copsa) tres semanas la parte correspondiente a su participación en el corredor, para que pueda cubrir el pago de combustible, mantenimiento, choferes, áreas administrativas y utilidades a los socios, lo cual está considerado dentro del pago por kilómetro que reciben.
No obstante, recibirá una doble sanción económica por sacar de operación 13 unidades, que se sumaron a las 14 que se encuentran en talleres, por lo que se les descontarán los kilómetros no operados más los que tenían comprometidos y no cumplieron, aun cuando el martes reanudaron servicio.
Para atender a los usuarios, comentó, se echó mano de las unidades de reserva de las otras cuatro empresas, con lo cual se garantizó el servicio para 180 mil pasajeros que se mueven diariamente, pero “debemos reconocer que ha habido una afectación muy importante a los costos de la operación debido al gasolinazo y la devaluación, que ha tenido un efecto negativo sobre los costos de operación”.
Las otras empresas sin embargo han podido sortear esta situación, porque a ello se suma una mala administración de Copsa, pues de una flota de 27 unidades, 14 están paradas desde hace tiempo o en mantenimiento, con lo cual incurren en una falta y se sanciona, aunque ellos mismos se autocastigan.
Ello se debe a que al tener garantizados ciertos kilómetros, la falta de flota en operación les impide cumplir y dejan de percibir el ingreso que está presupuestado para ello, precisó al afirmar que no existe riesgo de que otras empresas enfrenten una situación similar, por lo que el servicio en toda la red, donde operan 600 autobuses, está garantizado.
Mencionó que de 120 unidades en la línea 2, Copsa tiene 27, pero atiende menos del 10 por ciento de los 180 mil usuarios diarios que se trasladan en la línea, pero trastornó de manera temporal la programa, aunque con el apoyo de las unidades de reserva salimos adelante; y estamos pendientes de que esta situación no se repita.





