Samuel Estrada
La mayoría de quienes se ostentan como migrantes y que piden alguna limosna en calles de la capital potosina, en realidad son mexicanos que buscan aprovecharse de la buena voluntad de la ciudadanía, el problema es que difícilmente se les puede configurar algún delito y vuelven a las calles a pedir, así lo dio a conocer el delegado del Instituto Nacional de Migración (INM) en San Luis Potosí, Mauricio Castañón Malagón.
El funcionario federal “nosotros invitamos a la gente a estar muy atenta y no dejarse engañar, la mayoría son mexicanos que a fin de pedir dinero, hablan, se presentan y hasta se disfrazan de tal manera que puedan hacerse pasar como migrantes centroamericanos en apuros para explotar la buena caridad de las personas”.
Dijo además que al momento que la delegación del INM detecta que hay personas en situación migratoria dudosa en distintos puntos de la ciudad, se arma un operativo y en muchos casos se oponen a la detención, ya cuando se revisan los papeles se comprueba que muchos de ellos son mexicanos y se les tiene que dejar libres.
Señaló que en todo caso se notifica a las autoridades policiacas y en caso de que el ministerio público considere que se les puede configurar algún delito, pues se procede como corresponde, sin embargo el solo hecho de pedir dinero no es un delito, aunque el hecho es que están abusando de la buena voluntad de las personas.
Lamentó que hay veces que estos mismos mexicanos son parte además de redes de tráfico de migrantes que los explotan a su paso por distintas ciudades, para poder obtener ganancias a consta de los migrantes que por necesidad buscan llegar a los Estados Unidos, lo cual es completamente reprobable.





