Fernando Camacho Servín
Ciudad de México. México bajó tres lugares en la lista elaborada por la organización Save The Children (STC) como parte de su informe global, al pasar del lugar 93 al 96 en una lista de 176 naciones, debido en particular a sus altos índices de embarazo adolescente y de asesinato de menores de edad, lo cual lo pone por abajo de otros países latinoamericanos, pero también de Siria o Palestina en cuestión de homicidios.
“El deceso de esta posición no es casual. Por tres años consecutivos, nuestro país ha mantenido altos índices en embarazos adolescentes y ha registrado un incremento en los homicidios en personas menores de 18 años de edad”, lamentó Nancy Ramírez, directora de incidencia política del colectivo de apoyo a la niñez.
Al caer en el mencionado ranking, México se coloca por debajo de otros países latinoamericanos, como Argentina y Perú. En la lista, la nación latinoamericana con peor calificación es Guatemala, acompañada en la parte baja del conteo por Honduras, Venezuela, Haití y El Salvador. En contraposición, los mejor situados en la región son Cuba, Chile y Barbados.
En lo que se refiere al tema de embarazos adolescentes, STC señaló que desde hace cuatro años ha llamado al Estado mexicano a reforzar sus estrategias de prevención y atención de la gravidez temprana, pero a pesar de ello, más de 300 mil adolescentes siguen dando a luz anualmente en el país.
El caso de las menores de 15 años de edad es particularmente grave, señaló Ramírez, porque tan sólo en 2017 se registraron casi 10 mil casos de embarazo en este rango de edad, los cuales “son evidente consecuencia de abusos sexuales”.
Con respecto a los homicidios, la organización civil alertó que este fenómeno de violencia afecta de manera desproporcionada a los menores de edad, ya que –en promedio–, cuatro niños, niñas y adolescentes son asesinados en México todos los días.
“El índice nos revela que la posibilidad de que un niño sea asesinado en México es mucho mayor que en países con conflicto armado, como Palestina o Siria, por esto consideramos que un plan de gobierno que busca la construcción de paz debe tomar en cuenta las voces de las niñas y niños, y establecer estrategias específicamente dirigidas a ellas y ellos”, enfatizó Ramírez.
Por otro lado, STC reconoció que México tiene avances en la reducción de la mortalidad infantil, la desnutrición, la deserción escolar, el trabajo infantil y los matrimonios tempranos, pero indicó que a pesar de ello, dichos problemas siguen afectando desigualmente a la población infantil que vive en zonas rurales o indígenas.
“Es más probable que una niña o niño indígena muera por enfermedades prevenibles, sufra desnutrición, no vaya a la escuela, trabaje desempeñando tareas peligrosas o sea obligada a casarse, si es niña o mujer adolescente. Es por ello que, a pesar de los avances, se deben redoblar los esfuerzos para llegar a las poblaciones que han sido históricamente marginadas y excluidas”, subrayó el organismo.
En este sentido, Save the Children México llamó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador a poner los derechos de niñas, niños y adolescentes en el centro de las decisiones políticas, “implementando una política de Estado que garantice el desarrollo pleno, protección efectiva contra la violencia y la participación activa de la niñez y la adolescencia”.





