Jessika Becerra
México está ganando prestigio como destino comercial debido a que los aranceles que le impuso Estados Unidos son más bajos de los que ese país estableció a China, sostuvo Carlos Capistrán, economista jefe para México, Latinoamérica y Canadá de Bank of America.
“¿México está perdiendo su prestigio como destino comercial para abastecer a Estados Unidos? No, México está ganando su prestigio porque cuando Estados Unidos le puso aranceles a todos, hablábamos que el arancel efectivo de México es menor que los demás”, comentó en una conferencia en línea desde Nueva York.
Expuso que México compite directamente con China por el mercado de Estados Unidos en productos manufacturados y que la tarifa del país asiático subió a niveles de 30 y 40 por ciento, mientras que la de México es de 5 por ciento.
“Entonces sí, hace 10 años las dos tarifas eran cero y ahora han subido mucho, pero la de China ha subido mucho más que la de México”, apuntó.
“Así es que México no ha estado perdiendo el prestigio, ha estado en términos relativos ganando (…) Y por eso creemos que México tiene que actuar decididamente para aprovechar esta oportunidad (…) es uno de los países más favorecidos y tiene que aprovechar este momento para para poder crecer más”, afirmó.
Expuso que los inversionistas extranjeros se sienten cómodos con el perfil de riesgo de México cuando lo comparan con otros países como Brasil y Colombia.
“Con los inversionistas que yo platico, yo no veo que estén viendo que México tenga un mayor riesgo global que otros países, al contrario, yo los siento cómodos con México cuando lo comparan con otros países”, mencionó.
Sin embargo, reitero que la caída acumulada de 8 por ciento en la productividad de México en los últimos 10 años impide mayor crecimiento de la economía mexicana.
Indicó que México creció 2 por ciento en promedio durante muchos años, un nivel que el analista consideró bajo.
“Pero en fechas recientes, en los últimos años, ya el promedio de crecimiento es incluso la mitad de eso, ya es más cercano a 1 por ciento el promedio por año. Eso es una tasa muy muy baja y no es de un año, son ya de varios años”, destacó.
Para el 2026, Bank of America estima que el PIB de México crecerá 1.2 por ciento, lo que representa una recuperación moderada en comparación con el aumento de 0.4 por ciento del 2025.
Capistrán explicó que el crecimiento per cápita total- aquel que se ajusta por el tamaño de la población- ha permanecido estancado en los 10 últimos años, en niveles de 5.0 por ciento, según bases de datos comparables que analizó con las estadísticas de distintos organismos internacionales como el Banco Mundial la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
En cambio el pib per cápita de China creció 70 por ciento en el mismo lapso, el de Estados Unidos 20 y el de Chile 10 por ciento.
“México está básicamente estancado, no está creciendo. Y si sacan la luz para ver los últimos años, incluso se ve una caída (…) México tiene un problema en crecimiento que no es nuevo y que es ya de varios años”, comentó.
Desde su perspectiva, el estancamiento se debe a que México tiene un problema de productividad, la cual ha caído 8 por ciento (acumulado) en 10 años, mientras que en el mismo periodo subió 22 por ciento en China y 5 por ciento en Estados Unidos.
Capistrán planteó que para elevar la productividad es necesario aumentar la inversión en capital humano, promover empresas más dinámicas que puedan expandirse hasta convertirse en grandes empresas.
“El otro problema es cuando uno hace una radiografía de empresas en México, el país tiene una sobrepoblación de empresas chiquitas (de menos de 10 empleados) no es lo que se ve en otros países del mundo”, dijo.
A su vez, para elevar la productividad se requiere aumentar la inversión en infraestructura y modernizarla.
“No solo la infraestructura física, puertos, etcétera, sino también la infraestructura digital. Y dentro de todo esto, hay una parte muy importante: invertir más también en los insumos (…) la energía es algo muy importante; acelerar la adopción de tecnología es otro de los puntos muy importantes y finalmente el fortalecer instituciones y fortalecer el Estado de Derecho”, concluyó.
Prevén revisiones frecuentes del T-MEC
Capistrán previó que las revisiones del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que se realizarán a partir del próximo 1 de julio sean cada vez más frecuentes o anuales.
El especialista espera que el acuerdo siga funcionando, no se rompa y continúe como un acuerdo trilateral, así como la conversación sobre algunos temas específicos como el de la energía.
“Tendríamos un T-MEC que si bien no se destruye, continúa, pues tiene revisiones más frecuentes, de tal forma que la incertidumbre no se acaba de ir. Las empresas siguen enfrentando una cierta incertidumbre con el T-MEC, lo que implicaría un poquito más de volatilidad para el tipo de cambio”, admitió.
Previó que los siguientes meses, el peso seguirá fortalecido frente al dólar, pero la volatilidad por incertidumbre que dará la revisión en julio del T-MEC, así como los posibles recortes a la tasa de interés que establece el Banco de México harán que para la segunda mitad del año, el peso se deprecie un poco.
“Creemos que cerrará el año como en 18.25 pesos por dólar. Muchos de nosotros todavía consideramos 18.25 peso fuerte”, comentó.
Agregó que el peso mexicano es una de las monedas de mayor demanda en el mundo, gracias a su grado de inversión, es decir la calificación que le asignan Standard and Poor’s, Moody’s y Fitch para que los compradores de bonos conozcan su nivel de cumplimiento.
Detalló que a diferencia de Brasil y Colombia, México es el único que tiene grado de inversión.
“Entonces vemos mucha gente metida todavía en ese play y eso ha hecho que el peso siga siendo una moneda demandada en el mundo y eso sí ayuda”, concluyó.





