Alejandro Alegría
Ciudad de México. México no ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado para convertirse en potencia mundial, una situación que Carlos Slim Helú, el empresario más acaudalado del país, confió que no ocurra más.
México ha tenido oportunidad, tras oportunidad, tras oportunidad y no se ha sabido aprovechar, por lo que para que México sea potencia mundial, confío en que ya no ocurra más eso.
En su regreso, después de varios años de ausencia, a México Siglo 21 —la reunión anual de becarios de la Fundación Telmex-Telcel— Slim Helú consideró que la jubilación a los 65 años es absurda, por lo que propuso que las personas se jubilen hasta los 75 años de edad y las nuevas jornadas laborales sean de 3 días a la semana.
“No cometer errores, ha habido muchos sexenios de abundancia de recursos que no hemos sabido utilizar. Hubo una época de oro que se llamó el desarrollo estabilizador, durante 12 años crecimos crecimos al 6.8 anual con inflación de 2.5”, dijo al ser inquirido sobre qué le hace falta a México para convertirse en potencia mundial.
Refirió que entre 1958 y 1970 el país vivió una era de sustitución de importaciones, las divisas entraban por el turismo y no por remesas, mientras que el petróleo era uno de los principales ingresos de México.
El empresario dijo que si bien se llegaron a percibir 460 mil millones de dólares por ingresos petroleros, nadie sabe dónde quedó ese dinero.
“Por un motivo o por otro, México ha tenido oportunidad, tras oportunidad, tras oportunidad y no las hemos aprovechado, ese ha sido el error no haber sabido aprovechar”, sentenció.
Destacó que anclar los salarios de los trabajadores para no causar un efecto inflacionario, también fue un error, porque “lo que hay que hacer es que las personas tengan ingreso, poder adquisitivo”.
“Es claro que hemos perdido varias oportunidades y ojalá no las sigamos perdiendo”, insistió.
El empresario señaló que es necesario combatir la pobreza, pues “es irracional las guerras militares, las guerras desde hace muchos años deberían ser guerras contra la pobreza y deberían ser guerras económicas”.
Explicó que todo el espíritu bélico se debería enfocar en la competencia en los mercados, en fortalecer al mercado interno y hacer que 50 millones de mexicanos, de los 130 que hay en el país, salgan de esa situación para incorporarse a la economía.
Anotó que en la “lucha contra la pobreza no solamente es un asunto ético, ni moral, sino de justicia social, es una necesidad económica en esta nueva civilización”.
“Esta nueva civilización requiere combatir la ignorancia y la pobreza y la marginación, requiere que se incorporen a la modernidad y con educación y salud, empleo”, dijo.
“La mejor inversión universal de todo el mundo es combatir la pobreza, todos los países están obligados a ello, desarrollando capital humano, la salud y educación”, insistió.
Comentó que en el futuro las jornada laborales deberían de ser de tres días con 12 horas de trabajo cada una, mientras que las personas se jubilen hasta los 75 años, no a los 60-65 como sucede actualmente.
“La idea de que una persona se jubile a los 60-65 años es absurda, porque siendo una sociedad de servicios donde el trabajo físico desaparece, son sociedades de servicios”, indicó.
Abundó que eso evitaría que los gobiernos quiebren ante la incapacidad de pagar pensiones, pues las personas viven hasta 90 años.





