Alejandro Alegría
Ciudad de México.- El Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic) sostuvo que es evidente que la política comercial no puede sustituir a una estrategia política económica, por lo que ni el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o cualquier otro acuerdo harán lo que México deje de hacer en esa materia.
En un informe destacó que independientemente del resultado de la cuarta ronda de negociaciones, que terminará el próximo martes, México debe enfocarse en aspectos internos y no depender de las decisiones tomadas en el exterior, por lo que el compromiso de su política económica es con el interés nacional.
Señala que “la política comercial no puede sustituir a una estrategia de política económica integral: no se debe subordinar la economía nacional al marco de los acuerdos comerciales.”
En ese sentido recalcó que tanto autoridades, empresarios y académicos han señalado que el pacto comercial de México con Estados Unidos y Canadá tiene una aportación modesta al PIB, por lo que el mensaje es claro “ni el TLCAN o cualquier otro acuerdo comercial harán lo que México deje de hacer en materia de política económica”.
Destacó para incrementar el 2.5 por ciento del crecimiento anual, meta que se complicará si el resultado de las mesas de negociación fracasan, es necesario recuperar la capacidad de crear valor agregado. Esto se logrará al modificar la política económica, cuyo gran error fue sustituirla por la apertura comercial del país, primero al unirse a la Organización Mundial de Comercio y luego al firmar el TLCAN.
Consideró que quienes creían que la renegociación del pacto era solo era una estrategia electoral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hoy deben reconocer que es una posibilidad real que puede terminar el acuerdo.
Ante el posible escenario de desaparición del TLCAN, México requiere una estrategia de fortalecimiento del mercado interno para enfrentar este y otros desafíos que vendrán tanto desde el interior como del exterior.
En ese tenor, recordó que en 2016 se importaron 300 mil millones de dólares de insumos intermedios, pero si se produjera la décima parte de los mismos, el PIB del país crecería casi 3 por ciento y sería factible el 5 por ciento que no se ha logrado con las reformas estructurales y la apertura comercial.
Destacó que es posible que se modifiquen las reglas comerciales entra México y Estados Unidos, pero más del 99 por ciento de las empresas en el país viven del mercado interno, pues menos de 6 mil exportan y cerca del 50 por ciento de las ventas a Estados Unidos se realizan fuera del marco del TLCAN.
Acotó que también es necesario enfocarse en otros temas como la mejora regulatoria, mayor seguridad pública, gestión pública eficaz, desarrollo de capital humano, infraestructura moderna, así como la disminución del costo de insumos energéticos y combustibles.
El documento del Instituto a cargo José Luis de la Cruz, consideró que “se debe reconocer que el TLCAN es importante para la economía y sociedad mexicana, pero el país tiene la capacidad para enfrentar este desafío.”





