- México, ejemplo internacional
- El bloqueo viola el derecho internacional
Carlos Fernández-Vega
De tiempo atrás, México ha puesto el ejemplo a la hora de auxiliar y proveer de ayuda humanitaria a terceros países, sea por desastres naturales o situaciones derivadas de la agresión permanente de una potencia, como desde hace más de seis décadas lleva a cabo ilegalmente la Casa Blanca contra Cuba, nación ésta que ha sido víctima de acciones terroristas, invasiones, sabotajes, intentos de asesinato contra sus dirigentes y mucho más, todo ello en medio de un inhumano bloqueo que pretende asfixiar a la isla en abierta violación del derecho internacional.
Los gobiernos de Rusia y China han reiterado su apoyo y asistencia a la isla, no sin antes subrayar su tajante oposición a la “interferencia extranjera y las acciones inhumanas” de Estados Unidos hacia la isla “que privan al pueblo cubano de su derecho a la supervivencia y el desarrollo”. Pekín ha rechazado “firmemente esas acciones y prácticas”, mientras Moscú se pronuncia contra “las prácticas neocoloniales, las medidas coercitivas unilaterales y las intervenciones militares” de Washington contra La Habana y Caracas ( La Jornada).
Ayer, el gobierno español “se comprometió” a enviar ayuda humanitaria a Cuba “tras el endurecimiento del embargo”. En igual sentido se ha pronunciado Canadá, de tal suerte que es previsible que otras naciones procederán en igual sentido, en un intento por paliar la crisis que vive la mayor de las Antillas. En este tenor, un análisis del Banco Central de Cuba, de cuyo contenido se toman los siguientes pasajes, subraya que “el bloqueo económico, comercial y financiero es el elemento central que ha definido la política de Estados Unidos hacia Cuba por más de seis décadas. Los efectos de esta guerra no declarada contra la economía, la sociedad, la vida cotidiana y los sueños de progreso de más de 11 millones de cubanos no han cesado ni un solo día. Más de 80 por ciento de la población cubana actual sólo han conocido una Cuba con bloqueo”.
La posibilidad de actuar en los tribunales estadunidenses ante demandas presentadas al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton, la permanencia de Cuba en la arbitraria Lista de estados patrocinadores del terrorismo, elaborada por el Departamento de Estado, la persecución de las transacciones financieras y comerciales del país, la imposibilidad de procesar visas de no inmigrantes en La Habana, la intimidación a las empresas que envían suministros de combustible a la isla, los intentos por frustrar la recuperación del sector turístico tras la pandemia de covid-19 y la campaña de descrédito contra los programas de cooperación médica cubana definen los rasgos actuales más severos de la política hostil de Estados Unidos hacia Cuba.
Son medidas nocivas en las condiciones de una economía internacional en crisis, cada vez más interconectada, interdependiente y sujeta al dictado de los centros financieros de poder que se controlan desde Washington. El bloqueo constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todas las cubanas y cubanos. Por su declarado propósito y el andamiaje político, legal y administrativo en el que se sustenta, califica de un acto de genocidio a tenor de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Esta política unilateral constituye el principal obstáculo para la implementación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba hasta 2030, así como para la consecución de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Contrario a lo que dispone la resolución A/RES/77/7 de la ONU, las agencias estatales y gubernamentales de Estados Unidos, incluidos los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio de ese país, aplican con estricto rigor las disposiciones que conforman el bloqueo contra Cuba. Estados Unidos aplica un sinfín de leyes (incluso vigentes desde 1917) para mantener activo el bloqueo total contra Cuba, congelar los activos cubanos en aquel país, prohibir las transacciones financieras y comerciales, como la de realizar transacciones en dólares con la isla, y muchas más.
En una economía mundial crecientemente globalizada, se le hace cada vez más difícil a Cuba adquirir los insumos requeridos para la industria, los servicios y el consumo de la población, con independencia de la relación política o comercial que se tenga con el mercado de origen de sus importaciones. Ello y mucho más, con el fin de reforzar el bloqueo a Cuba y asfixiar a su población.
Las rebanadas del pastel
Transcurren los días y no hay un solo procesado por la lista del pedófilo Jeffrey Epstein. Y ( fuck) Trump debe ser el primero.
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