- Cancela mil 126 concesiones mineras
- Especulativas, 90 por ciento de ellas
Carlos Fernández-Vega
El régimen neoliberal no sólo otorgó más de 25 mil concesiones mineras (que llegaron a representar 54 por ciento del territorio nacional; muchas de ellas al selecto grupo de barones del sector, como Larrea, Bailleres, Slim y consorcios canadienses, especialmente para extraer oro), sino que mantuvo en un nivel ri-dículo el precio a pagar por cada una de ellas (que en el mejor de los casos equivalía al precio de una cajetilla de cigarros), sin olvidar que toleró que un buen número de esos títulos se destinara a fines totalmente distintos al originalmente autorizado. Así, la inagotable riqueza mineral del país fue puesta al servicio de intereses privados totalmente contrarios al nacional.
Fue el presidente López Obrador quien decidió no otorgar una sola concesión adicional y el “segundo piso” de la 4T actúa consecuentemente: en la mañanera de ayer se informó que muy lejos de ceder más territorio a esos intereses privados, el Estado mexicano ha recuperado mil 126 concesiones mineras, que representan cerca de 890 mil hectáreas de territorio nacional, extensión que equivale, aproximadamente, a la superficie del estado de Querétaro.
Y un elemento adicional, que da puntual cuenta de la depredación del régimen neoliberal y de sus “amigos” beneficiados: “dentro de estas concesiones, se han recuperado casi 250 mil hectáreas en áreas naturales protegidas” (en 713 concesiones, de acuerdo con el jefe de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas de la Secretaría de Economía, José Fernando Aboitiz Saro), es decir, los mismos responsables (de Carlos Salinas de Gortari a Enrique Peña Nieto, aunque fue Felipe Calderón el más generoso) de hacer cumplir la ley ecológica y ambiental fueron quienes entregaron dichas áreas a intereses particulares.
El citado funcionario detalló que “este trabajo de recuperación empezó desde la administración pasada y se ha continuado con esta política de evitar la especulación y el uso de los bienes nacionales de una manera indebida. Fundamentalmente las razones por las cuales se han estado haciendo estas cancelaciones es por falta de pago de los derechos (de por sí irrisorios), porque la ley establece que si hay un retraso de dos años en dicho pago es objeto de cancelación, y por las omisiones de informes, estadísticos y obras (trabajos que deberían de hacer, ya sean los concesionarios o las empresas para demostrar que están explorando)”, de tal forma que si no se presenta esa información los bienes están ociosos y sólo sirven para lucrar.
Desde hace 12 años, cuando menos, el líder del Sindicato Nacional de Mineros, Napoleón Gómez Urrutia, denunció que “los barones de la minería utilizan tales concesiones no sólo para explotar la riqueza minera nacional y especular en el mercado financiero, sino para otros negocios; muchas de estas concesiones no terminan en desarrollos mineros, sino en desarrollos turísticos, habitacionales, de servicios o de cualquier otra actividad, porque si no encuentran fácilmente la disponibilidad de recursos minerales, derivan hacia otra actividad, pero se quedan con las concesiones mineras. Es un acaparamiento brutal de tierra, otro saqueo a la nación y un encubrimiento descarado”. Pero lejos de atender esta denuncia puntual, el régimen neoliberal se dedicó a proteger a los barones y perseguir a ese dirigente.
La recuperación de concesiones mineras se ha dado en prácticamente toda la República, (con un territorio equivalente al de los estados de Morelos y Tlaxcala), aunque el grueso de ellas (65 por ciento del total) se registraron en Sonora, Durango, Coahuila, Jalisco, Zacatecas y Chihuahua.
Aboitiz Saro detalló que “hay como dos grandes universos de concesiones”: unas las que tienen las empresas mineras; otras, personas particulares que, “cuando normalmente se pone una mina en un lugar toman una concesión o tenían una concesión al lado esperando que algún día la mina creciera para vendérselas. Entonces, muchas de ellas en principio son de este tipo de personas que estaban especulando. Y en el caso de las cancelaciones, “casi el 90 por ciento son de personas, porque son especulaciones; y el otro 10 por ciento corresponde a las empresas”.
¡Y las que faltan!
Las rebanadas del pastel
Transcurridos casi 20 años de la tragedia en la mina Pasta de Conchos (concesionada a Grupo México), se han rescatado restos de 25 de los 63 mineros sepultados bajo toneladas de rocas el 19 de febrero de 2006, aunque la búsqueda continúa por parte del gobierno federal, hace tiempo que el tóxico Germán Larrea alegremente se lavó las manos, aventó la papa caliente y se lo toleraron.
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