Alejandro Alegría
Una vez que concluyan las elecciones intermedias en Estados Unidos, se prevé que los gobiernos de México y Estados Unidos retomen el diálogo bilateral para avanzar en el acuerdo que permita alcanzar una reducción de los aranceles al acero, aluminio y autos, señaló Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).
Después de participar en la inauguración del 32 Congreso de Comercio Exterior Mexicano, el dirigente industrial comentó que las pláticas continuarán a mediados de la próxima semana, espacio en el que también se espera que se acuerden los temas que se tratarán en el proceso de revisión del T-MEC de 2027.
Destacó que el foco principal de estas conversaciones se mantendrá concentrado en los aranceles sobre el acero y el aluminio, así como en el sector de los automóviles ligeros. Por su parte, otros temas de relevancia, como los derivados del cobre y los vehículos pesados, quedarán reservados para el siguiente proceso de revisión y diálogo.
Respecto a las expectativas arancelarias, Malagón Barragán reconoció que, aunque la aspiración de la industria mexicana era alcanzar un arancel cero, la realidad apunta a que se tendrá que coexistir con estas tasas por un tiempo. No obstante, el objetivo primordial de las negociaciones sigue siendo trabajar para conseguir una reducción de dichos aranceles y asegurar que México obtenga las mejores condiciones competitivas y un trato más beneficioso en comparación con el resto del mundo.
Este escenario de certidumbre y mejores condiciones arancelarias resulta clave para el dinamismo de los proyectos de inversión. Apuntó que, aunque actualmente algunas inversiones se encuentran en pausa a la espera de que se definan las condiciones finales, el flujo de capitales hacia el país ha continuado.
Décimo lugar en importaciones e inversión
Durante la inauguración del foro organizado por el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), su presidente ejecutivo, Sergio Contreras, destacó el papel de México como una potencia manufacturera y comercial en el escenario internacional, posicionándose como el décimo país importador y el décimo en atracción de inversión extranjera directa.
El dirigente empresarial detalló que el país alcanzó una exportación de 665 mil millones de dólares en 2025, con una proyección de crecimiento del 30 por ciento para el año 2026 basada en el comportamiento del noveno mes. Al sumar importaciones cercanas a los 800 mil millones de dólares, el comercio total de México asciende a la cifra de 1.6 billones de dólares, estimando además un superávit comercial de aproximadamente 15 mil millones de dólares.
Apuntó que el motor de este dinamismo radica en la manufactura, que representa el 92 por ciento de las exportaciones nacionales. Esta sólida base industrial ha permitido al país incursionar con éxito en sectores de alta tecnología como los semiconductores y la inteligencia artificial. Recordó que las exportaciones mexicanas de servidores informáticos superaron los 83 millones de dólares este año, registrando un crecimiento del 90 por ciento debido a la alta demanda de infraestructura tecnológica.
Sobre el T-MEC, Contreras abordó la preocupación existente en torno a los aranceles, los cuales afectan a sectores clave como el acero, el aluminio y la industria automotriz. No obstante, el líder empresarial resaltó que, tras realizar una revisión, México es el país que menos aranceles paga en promedio a nivel mundial, seguido por Canadá.
A pesar de estos resultados, el presidente del organismo señaló que para aprovechar plenamente las oportunidades globales y los tratados comerciales vigentes —como el acuerdo con la Unión Europea que se encuentra en proceso de ampliación—, México requiere fortalecer su infraestructura, asegurar el suministro de energía, elevar la competitividad, desarrollar talento especializado y fomentar la innovación.







