Julia Le Duc, corresponsal
Matamoros, Tamps. A falta de apoyo oficial, los migrantes concentrados en un campamento en Matamoros, a la espera de asilo humanitario de Estados Unidos, sobreviven de la caridad de agrupaciones religiosas y apoyo de ciudadanos que les llevan alimentos y ropa.
Enrique Maciel, delegado del Instituto Tamaulipeco del Migrante, reconoció que no hay recursos para alimentar al grupo de extranjeros que pernoctan junto al Puente Nuevo de Matamoros y que oscila entre 300 y 500, incluyendo a decenas de menores de edad.
“Hay mucha ayuda por parte de organizaciones religiosas que les traen comida, ropa, artículos para su higiene personal. Sabemos que es complicada la estadía de los que siguen aquí, porque en el caso de los retornados tenemos documentado que se han organizado para buscar trabajo, rentar casas o permanecen en hoteles”.
El funcionario estatal muestra las listas pegadas en los cristales del Puente y donde aparecen hasta este fin de semana 2 mil 605 nombres apuntados: son los solicitantes de asilo humanitario a Estados Unidos.
“Ya no todos están aquí, muchos han pasado, a otros los han retornado y se estima que son mil 300 los que faltan de presentar documentos, en promedio se están pasando 15 personas diarias, lo que es un avance, porque antes pasaban 2 o 3 familias a la semana”, señaló.





