Qué bueno que el diario neoyorkino levantó la voz de alerta sobre un hecho que era un tabú en la sociedad mexicana.
Cualquier alto funcionario sabe que el espionaje telefónico es, y ha sido, cosa de todos los días, de todos los gobiernos (priistas o panistas) en turno, por eso es prácticamente imposible hablar con ellos por teléfono sobre un tema delicado; ante la certeza de que su número está intervenido, la discreción impera y todo comentario comprometedor lo hacen personalmente.
Llama la atención que la información publicada pretenda sentar en el banquillo de los acusados únicamente a las dependencias de seguridad del Estado mexicano y deje fuera de todo análisis o crítica la presencia ilegal de agencias estadunidenses que no sólo espían a quienes consideran son un potencial peligro para su país, sino que además violan la legislación mexicana al investigar delitos (como el narcotráfico), cuando el ministerio público es el único facultado constitucionalmente para hacerlo.
Por cierto, más tardó la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) en anunciar que solicitaría el apoyo del FBI para investigar el espionaje a periodistas y defensores de derechos humanos que la embajada de Estados Unidos señalara que no había recibido ninguna solicitud al respecto.
¿Falta de comunicación o sabotaje deliberado?
La ministra “rebelde”
Norma Lucía Piña Hernández, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ganó el enojo y la desaprobación de sus compañeros de extracción judicial, pero el reconocimiento quienes votaron en contra de la ampliación del plazo de cuatro magistrados de la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tepjf).
El asunto que revisó el pleno no era menor: por primera vez, el máximo tribunal tenía la oportunidad de demostrar su independencia y autonomía de los poderes legislativo y judicial.
Sin embargo, en lugar de que los ministros formaran un bloque homogéneo para defender la independencia del Poder Judicial Federal en su conjunto, quedó en evidencia la división que hay al interior del máximo tribunal, entre quienes han defendido y seguirán defendiendo a capa y espada las decisiones del Ejecutivo Federal y del Congreso, y los que creen que aún existe un margen de maniobra para que la Corte asuma con dignidad su papel de defensora de la constitución y de los derechos humanos.
Por si esto fuera poco, el asunto tenía que ver, ni más ni menos, que con los integrantes de la sala superior del Tepjf, quienes serán los encargados de calificar las elecciones presidenciales del año próximo. Hay ministros que piensan que la decisión mayoritaria fue tan desafortunada que “la percepción” generalizada sobre los integrantes de la sala superior es que su imparcialidad está en entredicho, lo cual es un golpe duro a la credibilidad, no sólo del tribunal electoral, sino de la justicia federal en su conjunto.
La posición de Piña Hernández provocó el enojo de sus compañeros “magistrados”, quienes le cuestionaron en privado el sentido de su voto.
De acuerdo con información obtenida en el máximo tribunal, el propio ministro presidente, Luis María Aguilar Morales, Margarita Luna Ramos y Jorge Pardo Rebolledo la cuestionaron el mismo día (22 de junio) en que fijó su postura en la sesión del pleno. Alberto Pérez Dayán –ministro de extracción judicial-, quien votó por la validez, no estuvo presente en esa sesión.
Piña Hernández dijo, entre otras cosas, “si esto lo aceptamos –la ampliación del decreto, después de que los magistrados habían rendido protesta y luego de una reforma legal fast track que les permitió rendir una nueva protesta-, podríamos también aceptar, que el Congreso está facultado para modificar, en cualquier momento, la duración del encargo de los titulares de otro Poder del Estado”.
“Ante este panorama, si se reconoce la validez del decreto impugnado, los integrantes del Tribunal Electoral no gozarían de facto de la garantía de estabilidad indispensable para ejercer, independientemente su función, ya que sobre ellos pendería la posibilidad de que se modificara su encargo repentinamente y quedarían en un estado de gran vulnerabilidad ante presiones ajenas al derecho, aún incluso, ante la posibilidad de que se les ampliara ese plazo, porque eso es lo que provocaría la falta de estabilidad en el cargo”.
Seguramente, lo que motivó el enojo de sus compañeros fue cuando dijo: “El principio de independencia puede ser vulnerado de distintas maneras, por mencionar algunos casos: se vulnera cuando no se respetan las garantías institucionales mencionadas, cuando se produce una desviación objetiva de la legalidad porque el juez cede a influencias extraprocesales o cuando el juez decide en un contexto en que prevalece la percepción de que no es independiente. Es decir, cuando hay razones para creer que no se decide, motivado por el derecho, sino por motivos ajenos al mismo, incluso, si sus decisiones no producen una transgresión objetiva de la legalidad”.
Piña Hernández votó en defensa de la independencia judicial junto con Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Fernando Franco González Salas, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y José Ramón Cossío Díaz. Todos ellos “externos”.
A favor de la postura del Ejecutivo federal y del Congreso votaron los ministros con carrera judicial, Luis María Aguilar Morales, Margarita Luna Ramos, Jorge Pardo Rebolledo y Alberto Pérez Dayán; y los “externos” el ex procurador general de la República, Eduardo Medina Mora y Javier Laynez Potisek, ex procurador fiscal.
Por cierto, Pardo Rebolledo y Medina Mora, presidentes de la primera y segunda salas de la SCJN, respectivamente tienen otro rasgo en común.
Ambos han operado con sus compañeros para que las salas sean cada vez menos transparentes. Particularmente han girado órdenes para que no se difundan –al menos a través de la Dirección General de Comunicación Social-, resoluciones que puedan afectar a entidades gubernamentales o a empresas poderosas que se oponen a que se hagan públicas sentencias en su contra.
Definitivamente, la transparencia no es su punto fuerte.
@jaranda24





