Jesús Aranda
La terquedad en mantener el gasolinazo ya tuvo consecuencias negativas en un sector tradicionalmente leal al régimen, el militar.
El vehículo para desahogar la inconformidad con el comandante en jefe de las fuerzas armadas son páginas de Facebook en las que participan militares, familiares de éstos y personas que simpatizan con la labor que desempeñan las fuerzas armadas.
Entre fotos de militares y marinos –subidas por ellos mismos- desarrollando actividades cotidianas en sus unidades operativas, saludos y buenos deseos, mensajes relacionados con la actividad castrense, aparecieron los últimos días del 2016, memes, publicaciones y comentarios de crítica abierta al incremento de las gasolinas.
Páginas tales como Militares y Marinos de México Oficial, Militares y Marinos de México y Militares y Marinos, La Gran Fuerza de México, entre otras, se hicieron eco de las manifestaciones de repudio al gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto.
Desde el pasado 30 de diciembre, en Militares y Marinos de México Oficial fue subida y compartida con miles de lectores una caricatura en la que un grupo de ciudadanos protesta por el “gasolinazo 2017” en el que dice “vas a seguir sentado o vamos a actuar. Bloqueo a las gasolineras sábado 7 de enero”.
También, una imagen de una bandera mexicana enmarcada por letras blancas con la leyenda: “Soy mexicano, amo a mi país, y me avergüenzo de mi gobierno”.
“Enero 2017 Mes en que los mexicanos amanecimos más pobres… de lo que ya estábamos”, indica otro mensaje que añade que del precio actual de la gasolina, 6 pesos son de impuestos que avalaron el PRI y el PAN con la reforma fiscal y que sin dicho impuesto, la gasolina costaría 11 pesos.
En el meme más reciente aparece Batman golpeando a Robin. Mientras el segundo dice: “Pinche gasolinazo, me vale… ni carro tengo, uso bici”; el segundo responde: “Pendejo ¿No tragas o qué?, te van a subir hasta las tortillas…”.
En Militares y Marinos de México, lectores invitan a los militares a ponerse del lado del pueblo en contra de “las ratas del gobierno”.
Mientras que, en “Militares y Marinos: La Gran Fuerza de México” fue subido un video que advierte de las consecuencias negativas que tendrá el gasolinazo.
No recuerdo ningún asunto de importancia nacional que aglutinara en su contra tantos y variados representantes de la sociedad mexicana.
Es hora de congelar la relación militar y de seguridad con Estados Unidos
Ante la difícil relación que se avecina con Estados Unidos, con la llegada al poder de Donald Trump, es tiempo de que el gobierno mexicano asuma una posición digna y congele los acuerdos en materia de cooperación militar, de seguridad y de combate al narcotráfico.
Ésta sería la única manera de hacer respetar los intereses políticos y económicos de nuestro país ante el vecino, que ha dejado claro que defenderá sus intereses sin importar consecuencias.
Desde que llegaron los panistas al poder en el año 2000, impulsaron una relación de sometimiento con relación al vecino país. Se adoptó una política antidrogas diseñada y dirigida por la Casa Blanca, se impulsaron acuerdos de colaboración militar inéditos entre ambos países, se impulsó la capacitación y estudio de oficiales y policías mexicanos en el país para “homologar” la coordinación en materia de lucha contra el narcotráfico.
Además, la agenda de seguridad nacional quedó paulatinamente supeditada a los intereses estadunidenses, el atentado del 11 de septiembre de 2001 impulsó la agenda de seguridad del vecino país en contra del terrorismo en la que su frontera sur se convirtió en un punto estratégico para la seguridad de ese país.
En los últimos años, nuestro país no sólo ha gastado millones de pesos en seguir la estrategia de seguridad y de combate al narcotráfico dictada por Estados Unidos, también tuvo que rediseñar sus fuerzas armadas para perseguir a narcotraficantes como lo ordenó el vecino país.
Incluso, los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina afirman que los militares mexicanos son aliados de los estadunidenses. Y todo eso ¿para qué?
Es tiempo de dar un golpe de timón, al menos, en la relación bilateral en la materia.
La designación de Luis Videgaray como secretario de Relaciones Exteriores, quien tendrá como su misión más importante impulsar el acercamiento con Trump, constituye una muestra más de debilidad del régimen de Enrique Peña Nieto.
La falta de visión del jefe del ejecutivo en la futura relación con Estados Unidos es lamentable.
Twitter: @jaranda24





