Caracas. Un cordón militar impidió hoy una marcha opositora en Caracas hacia la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) para exigir respeto a los plazos para activar un referéndum contra el presidente Nicolás Maduro y en un incidente aislado resultó herido el líder opositor Henrique Capriles.
La movilización, que partió desde el este de la ciudad, tuvo que buscar caminos alternos ante el cordón policial y militar que bloqueó el paso hacia el centro de Caracas.
La policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que intentaban romper el cordón por una autopista y Capriles, que estaba al frente de la marcha, fue rociado con un spray de gas pimienta por un uniformado, lo que le afectó lo ojos.
El jefe de la bancada opositora, Julio Borges, confirmó lo sucedido cuando iba junto al presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup. “Acaban de herir a Capriles con un ácido en spray en la cara”, dijo Borges.
El diputado llamó a los manifestantes a regresar al punto de partida, desde donde anunciarían una nueva jornada de protesta. “Si nos cierran la puerta entraremos por la ventana, dispuestos a avanzar. Tenemos derecho de pedir un cambio de Gobierno este año”, señaló.
El secretario ejecutivo de la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, dijo que era “triplemente despreciable” lo sucedido con Capriles, quien recientemente fue operado por una lesión de piel en el rostro.
“Lamentablemente el miedo hizo que el Gobierno cercara la marcha con un tapón policial y militar que impidió que la gente se desplazara hacia el centro. Bloquearon e impidieron el desarrollo de la marcha. Queda claro que el Gobierno solo se sostiene con burocracia y represión”, aseveró.
La marcha partió sin inconvenientes desde la localidad de Bello Monte, en el este de la ciudad, y pretendía llegar hasta el centro, donde está la oficina del CNE, a fin de exigir que se cumplan los lapsos para activar una consulta contra Maduro.
La oposición sostiene que el CNE está demorando la revisión de las firmas que se entregaron para solicitar el referéndum, 1,85 millones, a pesar de que el requisito exigido era de uno por ciento del padrón electoral, o 195.721 firmas.
La marcha buscaba presionar para que el CNE indique cuándo los firmantes podrán validar las firmas para pasar al siguiente paso para la activación de la consulta.
Capriles se ha convertido en el principal impulsor del referéndum, alegando que se trata de un mecanismo constitucional, democrático y electoral para enfrentar la crisis que sufre el país.
“Nuestra movilización es pacífica. Marchamos para que la voluntad del pueblo se cumpla”, dijo Capriles en el comienzo de la movilización.
Durante la macha, Ramos señaló que el referendo es la vía pacífica y constitucional para salir de la crisis económica del país.
Capriles y Ramos conversaron con oficiales a cargo del cordón militar, quienes les indicaron que por órdenes superiores no podían dejar pasar la marcha.
Desde temprano hubo una impresionante movilización militar y policial que bloqueó todos los accesos desde el este hacia el centro de Caracas.
La marcha se desvió hacia la autopista Francisco Fajardo, que conecta el este con el centro de Caracas, pero todos los caminos fueron bloqueados y en varios incidentes la policía usó gases lacrimógenos para dispersar la movilización.
En otro lado de la ciudad, el oficialismo se concentró para marchar hacia la casa de Gobierno de Miraflores y expresar su apoyo a una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que declaró inconstitucional una ley que aprobó la mayoría opositora en la Asamblea Nacional para darle títulos de propiedad a los ocupantes de viviendas construidas por el Gobierno.
El ministro de Vivienda y Habitat, Manuel Quevedo, dijo que la ley pretendía privatizar las viviendas, con lo cual el Asamblea le dio la espalda al pueblo venezolano y a su derecho de tener una “vivienda digna”.





