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La minera canadiense Sherritt International Corp. no disolverá su proyecto conjunto con Cuba, revocando una decisión anunciada la semana pasada en medio de la ampliación de las sanciones de Estados Unidos contra la isla.
La empresa, que tiene 32 años de presencia en Cuba, indicó que detuvo el plan de disolución tras consultas continuas con sus asesores, partes interesadas y autoridades gubernamentales, y después de obtener información adicional.
Canadá es la segunda mayor fuente de inversión directa en Cuba, particularmente en minería, energía eléctrica, petróleo y gas.
La compañía con sede en Toronto señaló que ha recibido de manera preliminar “una posible oportunidad de preservación de valor”, que está evaluando, pero no hay garantía de si esto avanzará ni cuándo.
Sherritt y la empresa cubana General Nickel Co. S.A. poseen cada una una participación del 50% en la empresa conjunta Moa, que extrae níquel en Cuba y lo envía a Canadá, donde se refina.
La compañía mantiene la suspensión de su participación directa en las actividades de la empresa conjunta en Cuba, que anunció a principios de mayo después de que Estados Unidos intensificara la presión sobre el país caribeño.
Sherritt manifestó que aún enfrenta una serie de dificultades operativas, financieras y legales agudas, incluida la capacidad de cumplir con los convenios de su deuda, mientras trabaja para abordar la ampliación de las sanciones.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha defendido la decisión del gobierno de Trump de imponer nuevas sanciones a Cuba.





