Madrid. El rey de España, Felipe VI, inauguró hoy una exposición en la Biblioteca Nacional que condensa en 600 objetos la compleja personalidad del premio Nobel de Literatura Camilo José Cela, en el centenario de su nacimiento.
La muestra abarca desde manuscritos de sus trabajos más relevantes, primeras ediciones, pinturas y fotografías, hasta la medalla del Nobel que recibió en 1989, grabaciones de los incontables galardones que obtuvo y mochilas de viajes que inspiraron algunas de sus obras cumbre.
En las vitrinas de la Biblioteca Nacional pueden verse otros objetos curiosos como parte de su peculiar colección de más de 3.500 esquelas, caricaturas y botellas de vino y licor dedicadas por personajes como Henry Miller, Pablo Picasso, Ernest Hemingway o Gerardo Diego.
No se olvida tampoco de momentos memorables como su ingreso en la Real Academia, la creación de la editorial Alfaguara o los más de 25 doctorados honoris causa de universidades del mundo.
Un total de 600 objetos para mostrar todas las facetas del autor de La familia de Pascual Duarte (1942), Viaje a la Alcarria, (1946) o La colmena; la de novelista, periodista, editor, dramaturgo, poeta, académico, pintor, actor, promotor cultural y coleccionista.
“Camilo José Cela 1916-2016. El centenario de un Nobel. ‘Un libro y toda la soledad’”, propone en realidad, un “viaje” que plasma la “personalidad ecléctica, poliédrica y también complicada” del autor de La Colmena, señaló durante la presentación la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos Aramburo.
El comisario de la muestra, Adolfo Sotelo Vázquez, catedrático de Historia de la Literatura Española de la Universidad de Barcelona y uno de los mayores conocedores de la obra de Cela, agregó que se trata de “un viaje por las fortunas y las adversidades del escritor”.
La exposición, dividida en 44 secciones, comienza con imágenes de su infancia, adolescencia y primera juventud, para seguir con el Cela narrador, explicar la relevancia de sus novelas y la relación que el artista tuvo con la cultura y la sociedad de cada momento histórico hasta su muerte en enero de 2002, explicó Sotelo.
Para Felipe VI, que recorrió la muestra acompañado por el hijo y la viuda de Cela, la exposición tuvo un valor añadido, dado que la trayectoria vital y literaria del escritor gallego siempre estuvo muy vinculada a la familia real española.
El monarca recordó el momento en el que le entregó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1987 en Oviedo, y contempló con interés los videos de la ceremonia del premio Nobel dos años más tarde en Estocolmo.
También vio las imágenes de la entrega del Premio Cervantes que le hizo en 1995 su padre, el rey Juan Carlos, con el que siempre mantuvo una estrecha relación: Cela fue senador por designación real en las primeras cortes de la Transición española y desde el Senado participó en la redacción de la Constitución de 1978.
Una exposición central por el centenario que puede visitarse hasta el 25 de septiembre en la Biblioteca Nacional de Madrid y que promete reflejar de forma “veraz y atractiva” la personalidad de uno de los más complejos e ilustres escritores españoles.





