Juan Pablo Duch, corresponsal
Moscú. Después de la incursión masiva de la madrugada de ayer (jueves) con 194 drones derribados y un número no precisado de impactos, la mayoría en la refinería de Kopotniya seriamente dañada, Moscú siguió siendo atacada con drones ucranios.
Desde la siete de la mañana del jueves hasta las ocho de la noche, de acuerdo con cifras proporcionadas por el ministerio de Defensa ruso, la defensa antiaérea pudo interceptar 234 drones lanzados contra la capital rusa y este viernes, hasta las seis de la tarde, el alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, mencionó otros 76 aparatos no tripulados derribados “al aproximarse a la ciudad”.
En suma, la capital rusa recibió 310 drones en las 35 horas recientes y, en palabras de Sobianin, “podría ser el comienzo de un nuevo ataque masivo durante la siguiente madrugada”.
En vista de que no se han reportado posibles víctimas ni daños materiales, algunos analistas no descartan que las autoridades rusas hayan exagerado el número de drones de este nuevo ataque para tranquilizar a la población al elogiar la infalibilidad de la defensa antiaérea rusa.
Al respecto, el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, al comentar este viernes el ataque del jueves destacó el “muy alto nivel de efectividad de los sistemas de defensa antiaérea, a pesar de todo” y dijo que el presidente Vladimir Putin “recibe informes de los ataques periódicamente, varias veces al día y, si es necesario, a cualquier hora del día o de la noche”.
Peskov no explicó el silencio que hasta ahora guarda su jefe para decepción de los reporteros que cubren la fuente presidencial y que, desde ayer, esperan una declaración suya.
En cambio, subrayó: “El régimen de Kiev se encuentra en una posición muy difícil. La situación en el frente pronto se volverá completamente catastrófica para Ucrania”.
El portavoz instó a los periodistas a buscar, en Internet, más imágenes de las ciudades de Ucrania: “Las imágenes son impresionantes y muestran el resultado de los ataques de nuestras fuerzas armadas, ataques que sin duda continuarán”, vaticinó.
Peskov se refirió también a la intención de los líderes europeos de tener voz y voto en las negociaciones con Rusia para encontrar una solución negociada a la operación militar especial en Ucrania.
“Los europeos tienen una idea muy equivocada de que con Rusia hay que negociar desde posiciones de fuerza, partiendo de nuestra supuesta debilidad. Esos es un gran error. No sabemos con certeza si esto proviene de la incompetencia de los europeos, de su desinformación o de su estupidez, pero es un hecho”, afirmó el vocero del Kremlin.
En sintonía con Peskov, el canciller Serguei Lavrov calificó este viernes de “táctica extraña” la decisión de la Unión Europea de prolongar por un año más las sanciones contra Rusia.
“Quieren ser mediadores y, al mismo tiempo, lanzan ultimatos”, resumió Lavrov la política europea en relación con Rusia al participar en la rueda de prensa conjunta con su colega de Madagascar, Alice N’Diaye.
“Percibimos a Europa como parte del conflicto interesada en la derrota de Rusia, y los propios europeos se posicionan abiertamente como tal. Por consiguiente, el diálogo con Europa no puede entablarse como si se tratara de un observador imparcial”, subrayó el jefe de la diplomacia rusa.





