Markwayne Mullin juró este martes como el noveno secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en una ceremonia en la Casa Blanca, quien ahora buscará hacer cumplir la política migratoria del presidente Donald Trump en sustitución de Kristi Noem, quien fue despedida este mes.
En su juramento ante la fiscal general, Pam Bondi, Mullin declaró que: “No me importa de qué color sea su estado. No me importa si son rojos o azules. Al fin y al cabo, mi trabajo es ser Secretario de Seguridad Nacional y proteger a todos por igual, y eso es lo que haremos”.
Trump lo elogió como “una persona fuerte, profesional y justa”, mientras Mullin y su esposa, Christie, observaban: “No me cabe duda de que cuando Markwayne tome las riendas del DHS, luchará por la seguridad nacional, por Estados Unidos, por garantizar la seguridad del país y por hacerlo realmente fuerte, como debe ser”.
El mandatario añadió que “el Departamento que Mullin toma el control está actualmente cerrado por matones demócratas de izquierda radical en el Congreso que han bloqueado toda la financiación para el DHS porque están tratando de proteger a delincuentes inmigrantes ilegales… En los últimos días, hemos visto las horribles consecuencias del extremismo mortal de los demócratas a favor de las fronteras abierta”.





