Ciudad de México. Tres empresas de transporte marítimo que trasladan a turistas y habitantes locales de Playa del Carmen, Cozumel y otras poblaciones aledañas, en el estado de Quintana Roo, fueron sancionadas con 45.2 millones de pesos, en conjunto, por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) por incurrir en prácticas monopólicas absolutas, alterar horarios y días de servicio además de cobrar tarifas similares con diferencias de apenas un peso entre los años 2013 y 2015.
Conductas que la Cofece calificó como “particularmente graves por tratarse de un servicio esencial para la población y la economía de esas comunidades porque afectan tanto a los habitantes de la zona, como al turismo de la región. Las acciones de las empresas sancionadas redujeron la competencia en los traslados de pasajeros en la ruta Playa del Carmen-Cozumel (de ida y vuelta) y la presión competitiva sobre los precios. Para efectos del cálculo de la sanción, se estimó que el daño generado al mercado fue de al menos 32 millones de pesos, derivado de los sobreprecios en las tarifas en esta ruta”.
El pleno de la Cofece analizó el expediente DE-002-2014 y concluyó que existen elementos suficientes que permiten determinar que tales empresas “se coludieron entre septiembre de 2013 y noviembre de 2015 para: i) fijar, elevar, concertar o manipular los precios de los servicios que prestan, y (ii) dividirse porciones o segmentos del mercado investigado mediante la coordinación de los horarios en que prestaban el servicio de transporte marítimo de pasajeros en la ruta Playa del Carmen-Cozumel”.
El análisis económico que incluyó la investigación arrojó que a pesar de que las tres compañías tienen una capacidad ociosa en sus buques, no actuaron de forma independiente porque podrían haber tenido el incentivo de bajar los precios del servicio o moverse hacia horarios con mayor demanda para ganar participación de mercado.
“Sin embargo, en ningún caso rompieron la simetría en precios y reparto de horarios, lo que sólo se explica bajo la racionalidad de un acuerdo colusorio, lo cual provocó que durante una parte de la duración de la conducta anticompetitiva, se dividieran prácticamente a la mitad el mercado”, sentenció la Cofece.
El pleno encontró también que de septiembre de 2013 a noviembre de 2015, las navieras fijaron precios con diferencias de apenas un peso entre sí y el mercado se segmentó a través de la alternancia por horas e intercalado de días para las salidas de las embarcaciones, conductas que implicaban un conocimiento previo de las actuaciones que realizaría el competidor.





