Carlos López Torres
El tremendo contraste entre el dispendio presupuestario que les permitirá a los diputados federales despacharse con la cuchara grande el fin de año, mientras la mayoría de los municipios potosinos no tienen siquiera para cubrir la nómina de sus empleados, no es sino un fiel reflejo del ahondamiento de las diferencias entre la élite gobernante y la inmensa mayoría de la población que con su esfuerzo cotidiano paga los onerosos gastos de sus “representantes”.
Cada diputado federal se llevará algo así como 450 mil pesos por concepto de aguinaldo y bonos de fin de año, en tanto en San Luis Potosí, nuestros “representantes populares” ya se frotan las manos esperando recibir sus 90 días de aguinaldo y otros miles por prestaciones diversas y dietas, mientras diferentes ayuntamientos de la Huasteca de plano se declaran en la inopia y no sólo mantienen prácticamente suspendidas diferentes obras, sino los servicios que cada día son más deficientes, aunque alegan no contar para pagar el sueldo y aguinaldo de sus colaboradores y empleados.
Algunos trabajadores y el tesorero del municipio de Santo Domingo, mejor decidieron plantarse ante las oficinas del titular de Finanzas, para exigirle que cumpla con el pago completo que les corresponde de los recursos de Ramo 23, mismo que les ha ido disminuyendo durante 2016. Denuncian asimismo que no son los únicos, ya que en igual condición se encuentra los municipios de Armadillo y Villa de Arriaga, respectivamene.
Por su parte, las autoridades municipales de Tanquián se la pasan pidiendo cooperación a los usuarios de la ambulancia para cubrir los gastos de traslado de enfermos a diferentes hospitales; en tanto el edil de Tanlajás, Domingo Rodríguez Martel, quien no se cansa de publicitar al gobernador Juan Manuel Carreras como “el amigo de los indígenas de la Huasteca”, de plano ha solicitado a los enfermos y familiares que tienen necesidad de hacer uso de la ambulancia, que en vista de las carencias “programen” sus padecimientos, ya que no hay suficiente presupuesto. Aunque no deja de ser significativo que en Tamuín sólo se les pagó la mitad de su salario a los empleados y no hay para el presente mes.
Sin embargo, el Coordinador Estatal para el Fortalecimiento de los Municipios (Cefim), Luis Gerardo Aldaco, quien se la ha pasado recomendando creatividad e imaginación a los ayuntamientos para que administren mejor y ofrezcan atención de calidad a los habitantes de los municipios de la entidad, a partir de buscar la forma de elevar impuestos, derechos, etcétera, dados los tremendos recortes al presupuesto, no ha tenido la suficiente imaginación e iniciativa para capacitarlos en la administración de la pobreza financiera.




