Samuel Estrada
El arzobispo de San Luis Potosí, Jesús Carlos Cabrero Romero, lamentó las decisiones que recientemente ha tomado el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y aseveró que la construcción de un muro fronterizo “es humillante” para los mexicanos, asimismo consideró que el gobierno mexicano no parece estar bien preparado para un eventual retorno masivo de connacionales.
El prelado dijo, además, que ahora está dada la oportunidad de que México pueda asumir la responsabilidad que tiene para con su pueblo, con mejores propuestas económicas que impulsen el desarrollo social, sobre todo de la gente en mayor marginación: “como que no estamos viendo que estamos preparados y estamos pensando que no se va a venir mucha gente, pero sí es muy probable”, advirtió.
Insistió en que se tiene que entender que, ante las condiciones difíciles, sí habrá muchos mexicanos que decidan volver al país y otros tanto que serán deportados, por lo que “el mensaje es a nuestro gobierno: México tiene que velar por sus compatriotas en Estados Unidos y en México”.
De la misma manera, puntualizó que los gobernantes mexicanos ya deberán de tener listas las estrategias para hacer frente a esta situación externa, pero ante todo se tiene que defender la dignidad del pueblo de México y recalcó que “un muro es humillante”.
No es el fin del mundo, afirma líder de Canaco
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en San Luis Potosí, Gerardo Zermeño Pérez, afirmó que, por más difícil que nos puedan resultar las decisiones del gobierno de Estados Unidos, no es el fin del mundo, pues México es un país muy grande que puede diversificar sus exportaciones, pero sobre todo se debe de aprovechar la coyuntura para fortalecer al mercado interno.
Reconoció que “no es nada halagador para México lo que está pasando, y las decisiones que hoy se están tomando van a traer consecuencias muy fuertes y dolorosas. Esperemos que las negociaciones que haya con el gobierno estadunidenses sean lo más positivas posibles”.
No obstante, enfatizó que el gobierno mexicano tiene que tener una actitud digna, ser muy pacientes con lo que proponga el gobierno del vecino país, exponerles las dificultades y las consecuencias y que se den cuenta que necesitan de México porque hay productos y mano de obra de la cual no pueden prescindir y “al tiempo todo va a tener su equilibrio”.
Además, reiteró que aunque México quede fuera del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, no es el fin del mundo, porque México es un país muy grande tanto demográficamente como industrial y económicamente a nivel internacional y no faltarán países con quienes se pueda comerciar, tanto para la exportación como para la importación.
Subrayó que en donde se tiene que apuntalar el esfuerzo para salir de esta situación complicada es en el comercio interno: “hay que buscar otros mercados en el mundo, pero a final de cuentas creo que va a traer una actitud que impulse el crecimiento de México, será fundamental que nosotros mismos seamos consumidores de los productos mexicanos”, finalizó.





