Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. Como una “inhumana interferencia” calificaron Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y Guillermo Ortiz Mondragón, presidente de la Dimensión Episcopal de Movilidad Humana del organismo eclesial, la muralla que construirá el presidente Donald Trump en la frontera con México.
En un mensaje titulado Valor y Respeto al Migrante, los jerarcas indican que “con profundo dolor, a través de los medios de comunicación recibimos la noticia sobre la orden ejecutiva” que Trump firmó para dar inicio a la construcción del muro fronterizo.
“Expresamos nuestro dolor y rechazo a la construcción de este muro, e invitamos respetuosamente a hacer una reflexión más profunda acerca de los modos como puede procurarse la seguridad, el desarrollo, la activación del empleo y otras medidas, necesarias y justas, sin provocar más daños de los que ya sufren: los más pobres y vulnerables”.
Añaden que “pedimos a nuestras autoridades que en los diálogos y búsqueda de acuerdos con los Estados Unidos, aboguen por caminos justos, que salvaguarden la dignidad y el respeto a las personas, sin importar su nacionalidad, credo y, sobre todo, apreciando la riqueza que aportan en su búsqueda de mejores oportunidades de vida. Cada persona tiene un valor intrínseco e invaluable como hijo de Dios”, aseguraron.
Subrayaron que los obispos de la frontera norte de México y la frontera sur de Estados Unidos, “hemos estado trabajando, desde hace más de 20 años, por la mejor atención a los fieles que habitan dos países hermanos, enmarcados propiamente en una sola ciudad; comunidades de fe atendidas por dos diócesis (como Matamoros y Brownsville, o Laredo y Nuevo Laredo, por ejemplo)”.
Acotaron que “lo primero que nos duele es que muchas personas que viven su relación de familia, fe, trabajo o amistad, quedarán bloqueadas aún más por esta inhumana interferencia.
“Unimos nuestro pensar y sentir a lo expresado por él obispo Joe Vasquez, presidente del Comité de Migración de la Conferencia del Episcopado Americano (USCCB) y obispo de la diócesis de Austin”.
El obispo estadunidense señaló ayer que “estoy desalentado porque el presidente ha priorizado la construcción de un muro en nuestra frontera con México. Esta acción pondrá las vidas de inmigrantes innecesariamente en peligro. La construcción de ese muro sólo hará que los migrantes, especialmente las mujeres y los niños vulnerables, sean más susceptibles a los traficantes y contrabandistas.
“Además, la construcción de tal muro desestabiliza a muchas comunidades llenas de vida y bellamente interconectadas que habitan pacíficamente a lo largo de la frontera. En vez de construir muros, en este momento, mis hermanos obispos y yo seguiremos actuando a ejemplo del Papa Francisco. Queremos construir puentes entre personas, puentes que nos permitan romper los muros de la exclusión y de la explotación”.
Miranda Guardiola y Ortiz Mondragón refirieron que “como Iglesia que camina en México, seguiremos apoyando cercana y solidariamente a tantos hermanos nuestros que provienen de Centro y Sudamérica, y que van en tránsito a través de nuestro país hacia Estados Unidos”.





