Emir Olivares Alonso, enviado
Pekín, China. En casi un lustro desde su apertura, el Museo de Historia del Partido Comunista Chino (PCCh) ha asombrado a millones de visitantes. No sólo por la amplia colección de piezas e imágenes referentes a la memoria del organismo, sino por la fastuosa y moderna obra arquitectónica de su sede.
El tamaño del museo es una alusión a las dimensiones del país, de su milenaria historia y de la gesta de la Revolución que dio origen a la República Popular China, que en 2029 cumplirá 80 años de haber sido establecida.
Foto Emir Olivares Alonso
A lo largo de sus cinco milenios de historia, una característica de la arquitectura china son las gigantescas construcciones. Así, no se escatimó para la edificación del recinto dedicado al Partido, convirtiéndolo en uno de los inmuebles que más deslumbra y, junto a las otras riquezas de Pekín, representa un imán para cientos de miles de visitantes
En un afán por dejar constancia de la historia del PCCh y su legado para esta nación, el alto mando de ese organismo determinó construir un museo que concentrara los ideales del movimiento y del proyecto político, económico, social y cultural que ha dado forma a la llamada Nueva China.
El tamaño del objetivo requería de un imponente proyecto arquitectónico que combinara los trazos de antiguos recintos nacionales con la modernidad de la China actual.
Durante el XIX Congreso del PCCh, celebrado en 2017, el Comité Central tomó la determinación de construir una sede permanente para exponer la historia del Partido y sus liderazgos.
El propio presidente de China y secretario general del organismo político, Xi Jinping, supervisó personalmente los avances de la construcción. Se requería de un imponente palacio ya que representaba una pieza central para conmemorar el centenario de la fundación del PCCh, fundado en 1921.
La primera piedra se colocó en agosto de 2018 y, ante las dimensiones del recinto, se concluyó en un tiempo récord: el 18 de junio de 2021, el presidente Xi y otros altos funcionarios del país encabezaron la ceremonia de inauguración de este museo dedicado al PCCh.
Foto Emir Olivares Alonso
Para las autoridades museográficas el que entre sus paredes se narren cinco milenios del trayecto de la nación china, en particular la relevancia de los últimos dos siglos —de la dolorosa derrota en la guerra del opio, 1939-1958, a la nueva era espacial en la que China es protagonista—, “no cabe en unos cuantos metros”.
El recinto está dedicado a preservar y difundir el trayecto del PPCh como columna vertebral del modelo que ha llevado a China a convertirse en una superpotencia global bajo la senda del “socialismo con características propias” , por lo que hoy es conocido como “el gigante asiático”.
La colección está conformada por más de 2 mil 600 imágenes y fotografías de escenas trascendentales en la historia del PCCh y de sus líderes históricos —como el fundador de la nueva China, Mao Zedong, a quien se dedica buena parte del contenido—, y más de 3 mil 500 piezas y objetos. El museo cuenta además con simuladores 4D y otros recursos digitales en los que China es pionero mundial.
Foto Emir Olivares Alonso
La exposición permanente sobre la historia del PCCh se compone de cuatro secciones: fundación del partido y los primeros años de lucha; el establecimiento de la República Popular China, en 1949, el impulso a la revolución y la construcción socialistas; las reformas, la apertura y el desarrollo del socialismo con “características propias”; y la nueva era del socialismo con “características chinas”, la construcción de una sociedad próspera y el camino hacia la modernización socialista.
El museo está enclavado en las inmediaciones del Complejo Olímpico, en la zona centro de esta capital, en una superficie de más de 145 mil metros cuadrados.
Los datos oficiales más actualizados indican que hasta 2024 ha recibido 3.5 millones de visitantes y más de 10 mil grupos organizados. En promedio acuden 2 mil 800 personas al día.
Durante el recorrido se disponen varios elementos simbólicos. Uno es la réplica del Barco Rojo, central en el nacimiento del PCCh.
La historia cuenta que en el verano de 1921 se celebró el primer congreso nacional del Partido —el fundacional— en una residencia de la Concesión Francesa en Shanghái. Sin embargo, la actividad fue interrumpida por las autoridades de aquella época en un intento por evitar la instalación de la organización que comenzaba a gestarse.
Los participantes tuvieron que huir a una pequeña embarcación en el lago Nanhu de Jiaxing, en la provincia de Zhejiang. Fue abordo de ese navío que los 13 delegados concluyeron el congreso para fundar el PCCh. El canal oficial chino CGTN ha reportado que este barco “ha sido inmortalizado en los anales de la Revolución”.
El museo presume otra valiosa pieza que se resguarda bajo estricta protección: el manuscrito original más completo sobre marxismo que existe en el mundo. Junto a éste se erigen las estatuas de los ideólogos de esa teoría: Carlos Marx y Federico Engels.
Foto Emir Olivares Alonso /Estatuas de Federico Engels y Carlos Marx en el Museo de Historia del Partido Comunista Chino, en la parte inferior, destaca el manuscrito marxista más completo en el mundo.
Un antiguo automóvil se muestra como evidencia del “éxito chino”. Se trata del sedán de alta gama “Hongqi”, uno de los primeros vehículos construidos netamente con diseño, ingeniería y mano de obra china, lanzado en 1958, y símbolo del desarrollo de la Nueva China a menos de una década de su instauración.
Desde que el 1 de octubre de 1959 el presidente Mao Zedong encabezó el desfile militar por el Día Nacional en la Plaza de Tiananmén abordó del vehículo, éste ha sido utilizado en todos los desfiles por esa efeméride y como auto para huéspedes de Estado.
La colección museográfica presenta la evolución en el desarrollo de la tecnología del “gigante asiático” alcanzando la exploración tanto en aguas profundas, con el sumergible Fendouzhe —capaz de descender a más de 10 mil 800 metros bajo el mar—, como espacial con los exploradores Chang’e (en la luna), y Tianwen-1 y Zhurong (Marte).
Destacan además banderas originales del Ejército Rojo, cartas manuscritas, documentos fundacionales, ediciones originales del Diario del Pueblo y objetos personales usados en su momento por líderes como Mao Zedong, Deng Xiaoping y Xi Jinping.
Foto Emir Olivares Alonso
Hay también reconstrucciones digitales de episodios históricos como la Gran Marcha (suscitada durante la primera etapa de la guerra civil, entre 1934 y 1935, con la retirada de 12 mil 500 kilómetros del Ejército Rojo para atravesar del sur al norte del país a fin de reagruparse y confrontar al Ejército Nacionalista).
Otro periodo central en la exhibición es el que ha encabezado como secretario general del PCCh, el presidente Xi, quien es el primer líder máximo del partido que creció y nació en la Nueva China.
En cinco milenios de existencia, la nación china ha enfrentado innumerables penurias, guerras, invasiones, pero a pesar de ello —señala la guía que facilita el recorrido por el museo—, “son 5 mil años de historia que han creado una nación próspera y un pueblo indestructible”.







