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Cinvestav, vanguardia en tecnología antidesastres

El investigador Wen Yu Liu, jefe del Departamento de Control Automático. Foto tomada del Twitter @cinvestav

Arturo Sánchez Jiménez

El uso de tecnología ha demostrado su valor para enfrentar diversas adversidades relacionadas con los fenómenos naturales, como inundaciones, derrumbes o terremotos; algunas de esas tecnologías son desarrolladas por investigadores del Cinvestav.

Hoy se cuenta con tecnologías robóticas útiles para colaborar en estas tareas, como robots reptantes capaces de introducirse en espacios reducidos entre los escombros de algún derrumbe y para detectar personas mediante el uso de cámaras térmicas IR que captan el calor humano, explicó Juan Manuel Ibarra Zannatha, investigador del Departamento de Control Automático de este centro.

Sin embargo, apunta el investigador, desarrollar prototipos industriales para realizar misiones de rescate requiere de una masa crítica de diversos especialistas, laboratorios bien equipados y presupuestos suficientes.

Rafael Cisneros Limón, del Laboratorio de Robótica y Visión Artificial (RoVisA) trabaja en el equipo del Advanced Institute of Science and Technology de Japón con el humanoide HRP2, finalista del concurso organizado por la Agencia de la Defensa para Proyectos de Investigación Avanzada de Estados Unidos para desarrollar un bombero robótico.

Vehículos robotizados

Los robots pueden detectar sonidos que emiten las víctimas y son capaces de captar imágenes de video tanto del entorno como de los accidentados localizados; estos mismos sensores suelen equipar a vehículos robotizados con ruedas o con orugas y aun humanoides para situaciones similares y moverse en espacios no tan reducidos.

Las labores de auxilio, rescate y diagnóstico de daños también pueden realizarlas drones autónomos del tipo multirrotor. Las tecnologías de control, automatización, percepción y computación que requieren estos robots autónomos (reptantes, rodantes o voladores) están disponibles en México y se utilizan o mejoran en muchas instituciones de educación superior o de investigación, como el Cinvestav.

Un robot de rescate debe ser autónomo, con cualidades sensoriales importantes: visión, oído, tacto, olfato, capacidad visual tridimensional y cierta habilidad en toma de decisiones. En el Laboratorio RoVisA trabajamos sobre prototipos a escala de estos robots, tratando de dotarlos de capacidades sensoriales, así como de propiedades para su navegación autónoma, sostuvo Ibarra Zannatha.